Ochenta kilómetros de largo tiene el Canal de Panamá, a través de los cuales se pasa del Océano Pacífico al Atlántico.
Para lograr su construcción, que es considerada una de los más importantes aportes de la ingeniería de este siglo, fue excavado a través de unos de los lugares más estrechos y de la parte más baja del montañoso istmo que une también a Norte y Sur América.
La franja interoceánica corre de noroeste a sureste y una nave tarda en promedio alrededor de 9 horas en transitar la vía, tiempo en que los pasajeros tienen la oportunidad de observar la operación de la obra por la cual pasan unos 38 barcos al día.
La historia del Canal se remonta a 1534 cuando el rey Carlos I de España ordenó los primeros estudios topográficos para la construcción de un canal a través del Istmo de Panamá, aunque tuvieron que pasar más de tres siglos para que se hiciera el primer intento para construirlo.
Los franceses fracasaron en su intento a partir de 1880 y por 20 años para construirlo, pero las enfermedades y los problemas económicos los hicieron desistir.
Luego en 1903 Panamá y Estados Unidos firmaron un tratado para que este último emprendiera la construcción de la vía a través del Istmo de Panamá.
En 1904 Estados Unidos compró los derechos y propiedades de la Compañía del canal Francés por 40 millones de dólares y comenzó la construcción.
El proyecto fue terminado diez años más tarde, en 1914 a un costo de 387 millones de dólares.
La construcción del Canal de Panamá ocasionó grande problemas de ingeniería, salud y organización. Entre los problemas de ingeniería figuraban la excavación a través de la Cordillera Continental, la construcción de represa de tierra más grande del mundo hasta ese entonces, el diseño y construcción de las más gigantescas esclusas jamás concebidas, la construcción de las mayores compuertas jamás imaginadas y la solución de problemas ambientales.
Este año, la operación del Canal de Panamá pasará a jurisdicción panameña, en cumplimiento a dos tratados que fueron firmados en una ceremonia que tuvo lugar en la sede de la OEA en Washington el 7 de septiembre de 1977.