Hay equipos que definen a sus futbolistas, y futbolistas que definen a sus equipos. Riquelme es uno de estos últimos.
Este híbrido de Harry Potter y McArthur realizó en La Coruña una exhibición de autoridad y categoría en el triunfo del Villarreal 2 por 0. Ha vuelto a ser el hombre al que idolatraba La Bombonera. Un tipo que es al fútbol.