Economía

¿El mercado conoce cómo cotiza Al Qaeda?

Los inversionistas se están comportando como si el riesgo de los atentados terroristas puedan pasarse por alto.


Si a fines de 1999 alguien le hubiera dicho a usted cómo sería el mundo a principios del 2005, no le habría sorprendido si también le hubiera dicho que el oro tendría casi el mayo precio en 16 años y que el petróleo estaría alrededor de $50 el barril.
Lo que quizá nunca habría adivinado es que Wall Street se estaría comportando como si el caos político fuera financieramente irrelevante.
En una columna para Bloomberg News a principios de este mes, Caroline Baum destacó que el mercado de bonos de Estados Unidos lleva mucho tiempo sin tener los grandes altibajos de los años ochenta.
Y todavía más sorprendente es que el inversionista estadounidense a llegado a suponer que sus acciones y bonos no tendrán grandes altibajos en el futuro tampoco.
El precio de asegurar los activos financieros estadounidenses se ha desplomado.
Las opciones de los índices accionarios de EE.UU, por ejemplo, están más baratas que en ningún otro tiempo en los últimos diez años.
Otro eco de la ausencia general de ansiedad financiera: la prima que las compañías en mal estado deben pagar por tomar dinero prestado ha estado cayendo constantemente en los últimos dos años.
Cuando uno aborda un avión, o cruza un puente, o viaja a la ciudad de Nueva York por negocios, probablemente lo hace con más ansiedad que hace cuatro años.
Pero los mercados no comparten este temor. Se están comportando como si los riesgos a la vida económica estadounidense fueran tan triviales que pudieran ser pasados por alto.
Además, la calma en los mercados financieros estadounidenses es extraña.
El tipo de cosas malas que tienen más posibilidades de ocurrir ahora que hace cinco años que explosionen bombas en centros comerciales, que se suspendan los viajes por avión en EE.UU. durante semanas enteras, que haya golpes de Estado inspirados por la religión en países con mucho petróleo o armas nucleares, que el ejército estadounidense haga quebrar al Gobierno estadounidense parecerían ser el tipo de eventos que podrían afectar a la economía y hacer que los inversionistas de EE.UU. sean presa del pánico.
Es verdad, estos acontecimientos son difíciles de predecir: si la CIA no tiene idea de la siguiente maniobra de al-Qaeda, ¿cómo podría saberlo usted?
Pero el hecho de que sean impredecibles sólo complica el misterio.
La ausencia de información normalmente hace que los inversionistas se sientan más reacios a correr riesgos; en este caso, parece haber ofrecido a los inversionistas una excusa para pasar por alto los riesgos.
La Era del Terrorismo ha traído la despreocupación a Wall Street.
Es posible que los mercados financieros sepan lo que están haciendo y que casos aislados de terrorismo el acceso a las armas nucleares, el golpe de Estado ocasional, las noticias del extranjero en general tengan un efecto mínimo en el valor futuro de nuestros activos nacionales.
Es posible, con una Reserva Federal más transparente y predecible, que los mercados financieros de Estados Unidos se hayan vuelto inherentemente más estables.
Es posible que el tipo de inversionistas avezados que se ganan la vida vendiendo opciones y comprando bonos chatarra sepan algo que yo no sé.
También es posible que la novedad de los riesgos políticos de nuestra era haya creado algún extraño incentivo para los inversionistas más duchos con gusto por el riesgo.
Y que muchos administradores de fondos inteligentes ya cuenten con otra manera de que se les pague por correr riesgos sin reconocer lo que están haciendo.

  • Apuesto a que en algún lugar hay un administrador de fondos de cobertura, o un operador árabe en una empresa importante de Wall Street, inventando una nueva técnica inteligente de hacer transacciones de corto plazo con la volatilidad del mercado accionario de EE.UU., o de prestar dinero a tasas de interés increíblemente bajas para compañías sorprendentemente insolventes.


fecha edicion
old id
184222
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América