El multimillonario mexicano Carlos Slim no descarta comprar nuevas acciones de la constructora española FCC, al margen de la opa que lanzó sobre el 100 % de la compañía a 7,6 euros por título, y no tiene intención de repartir dividendos mientras no cambie la situación de la compañía y se reduzca su deuda.
En el caso de que en los próximos ejercicios se produzca el cumplimiento de las condiciones previstas y la situación financiera de FCC lo permita, el objetivo de Slim es volver al reparto de dividendos.
La Comisión Nacional española del Mercado de Valores (CNMV) autorizó el pasado miércoles la opa presentada por el magnate mexicano sobre el 100 % de FCC a 7,6 euros por acción (8,4 dólares al cambio actual).
Esta opa, que fue presentada el 5 abril, cuenta con la garantía de tres avales por un importe total de 1.529,4 millones de euros y se prolongará hasta el 15 de julio.
Según el folleto informativo de la oferta Slim tiene intención de continuar reduciendo progresivamente el endeudamiento financiero de FCC para garantizar un crecimiento sostenible, así como de apoyar financieramente a las filiales del grupo, entre ellas Cementos Portland Valderrivas, que renegocia 823 millones de euros de deuda (unos 915 millones de dólares al cambio de hoy).
Como FCC no tiene recursos propios suficientes para amortizar todos los bonos convertibles que tiene en circulación, Slim se comprometió a llevar a cabo las actuaciones necesarias para que el grupo obtenga la financiación y pueda hacer frente a esta amortización anticipada en el caso de que sea necesario.
FCC formalizó en octubre de 2009 la emisión de 9.000 bonos convertibles de 50.000 euros de valor nominal (450 millones de euros), con vencimiento a cinco años y un interés anual del 6,5 %.
A día de hoy, el saldo vivo de la emisión es de 449,8 millones de euros y quedan 8.996 bonos convertibles en circulación.
El empresario mexicano no prevé que la adquisición de acciones de FCC suponga ningún cambio en la organización, actividad y estrategia de la compañía.
Asimismo tampoco espera ninguna disminución de las inversiones, cambios en la política de personal, en sus centros de actividad o en el reparto de dividendos, ni ninguna reestructuración societaria, cambio en sus pasivos o emisión de valores.
A Slim se le atribuyen acciones por el 55,45 por ciento de FCC en virtud del crédito que le hizo a Esther Koplowitz - segunda accionista de la constructora - para que ésta pudiese acudir a la pasada ampliación de capital.
De este contrato de financiación resulta un importe por acción de 6,38 euros, inferior al de la opa de 7,6 euros.
En caso de que la opa sea aceptada por la totalidad de las acciones de FCC a las que se extiende Slim debería realizar un desembolso de 1.529,4 millones de euros (unos 1.701 millones de dólares al cambio actual).