Economía

El mundo está en caída según los economistas


Con enfermedad económica estadounidense propagándose sin límites, al igual que el empuje tecnológico que le precedió, muchos economistas ahora están de acuerdo en que el mundo está sufriendo su primera recesión en dos décadas y que la recuperación podría ser más lenta de lo que se pensó.
La baja común puede estar revelando el lado oscuro a la ascendente integración económica de la última década. Las vueltas de los negocios de inversión a través de las fronteras, aún con la confianza del comercio del consumidor, muestra que las naciones están respondiendo de igual manera en tiempos difíciles, justamente como respondieron en los años de auge a finales de los 90.
Según todos los estimados, el mundo ha entrado en recesión, esto significa que el crecimiento de este año caerá por debajo del 2.5% de la tasa anual que el Fondo Monetario Internacional define como el punto decisivo entre el progreso económico y la caída.
Mientras que gran parte de la actividad económica aún tiene lugar dentro de las fronteras nacionales, el mundo se ha convertido en un lugar más cohesivo en años recientes. Las compañías reaseguradoras europeas, las cuales proporcionan seguro a los asegurados, sufrieron fuertemente en los ataques del 11 de septiembre en Nueva York, por ejemplo. El conglomerado alemán Daimler Chrysler, es tan sensible a los cambios de ventas de automóviles en el mercado estadounidense como las ventas locales. Los fabricantes de semiconductores de Taiwan despidieron empleados en el momento que las ventas de computadoras descendieron en Estados Unidos.
La economía de Estados Unidos ha dado indicios tentativos de estabilización, a medida que el número de personas que están solicitando el seguro de desempleo bajó por cuarta semana consecutiva y la confianza del consumidor se movió un tanto. Pero la debilidad entre los principales socios comerciales de Estados Unidos podría detener un restablecimiento total hasta mediados del próximo año según algunos economistas.
Las economías del este de Asia se están contrayendo en la segunda mitad de este año, guiadas por la crisis económica de Japón que está empeorando. México y Canadá siguieron a Estados Unidos en la recesión y sus problemas se han propagado a Argentina y Brasil. Según indican algunos economistas, la ejecución de Alemania está empeorando, su economía ha entrado en reversa en el tercer cuatrimestre, que según las últimas estadísticas, podría arrastrar a la mayoría de los países europeos hacia un territorio negativo.
"Uno a uno, cada país principal está entrando en una rara y posible letal recesión", según Stephen Roach, director de economía global en Morgan Stanler en Nueva York, quien ha estado pronosticando una baja mundial desde principio de año. "Es de largo alcance y es profundo, y tiene mucho que ver con el hecho de que estamos mucho más interconectados ahora".
Si la tendencia sigue, Estados Unidos, Japón y Europa-considerados los tres motores principales del crecimiento-es probable que vean su primera contracción colectiva desde el golpe del precio del petróleo a mediados de la década de los setenta. Muchos pronosticadores ahora dicen que los problemas continuarán hasta la segunda mitad del 2002, cuando habrá una recuperación modesta.
El comercio global subió rápidamente durante la década de los 90, a medida que las compañías multinacionales embarcaron productos a través de la cadena de suministros globales que minimizaron costos y maximizaron la eficiencia, con poco interés por las fronteras nacionales. El comercio fue responsable de alrededor del 17% de la actividad económica hace 20 años comparado con alrededor del 26% hoy, según la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) organismo de los países más desarrollados del mundo con sede en París.
Pero mientras que el comercio a través de las fronteras creció casi 13% en 2000, un incremento importante, ha bajado hasta la fecha, la primera caída desde la grave recesión de principios de la década de los ochenta. El comercio ha ido desde un eje impulsador de la prosperidad global a un eje que se aparta del crecimiento en todo el mundo.
"Se ha visto con claridad que el comercio global se ha convertido en un canal de transmisión extremadamente poderoso", para la tendencias económicas, según Val Koromzay, director de estudios de los países para la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico. "Estamos sólo empezando a entender el grado al cual las economías se han sincronizado".
El comportamiento de las compañías multinacionales puede ofrecer algunas respuestas. Grandes corporaciones tienden a coordinar sus operaciones, por muy disparatadas, basadas en el estado financiero general de la compañía.
Los ejecutivos indican que las compañías a menudo reaccionan al cambio de fortuna en un mercado impulsor; es decir, Estados Unidos - cortando las inversiones y el empleo en Alemania y en Hong Kong, a menudo ignorando la diferencias en la ejecución en los tres lugares.
Las estadísticas respaldan la idea que las compañías son rápidas en reaccionar globalmente. Guiadas por una caída en picada del flujo capital hacia los mercados emergentes, las compañías parecen estar eliminando las inversiones en el extranjero más rápido en casa.
También han estado menos dispuestos a comprarse los unos a los otros. Las funciones y las adquisiciones alrededor del mundo están afuera en un 55% hasta la fecha comparado con el 2000, según Morgan Stanley. Es un contraste marcado con la recesión más leve de principios de los 90 cuando las compañías japonesas todavía se estaban expandiendo rápidamente en Estados Unidos, Europa el sudeste de Asia.
En parte porque ninguna gran economía se ha logrado mantener vibrante, la OCDE reportó esta semana que sus 30 miembros probablemente sentirían una reducción de producción en la segunda mitad de este año. También redujo su pronóstico: el crecimiento para el próximo año de dos tercios a 1% de casi 3%. El desaceleramiento mundial le proporciona munición a los críticos de la integración global, muchos de los cuales han discutido que la tendencia hacia la expansión corporativa y el flujo continuo de bienes y dinero no traerá una prosperidad continua.
Las naciones que han cortejado la inversión multinacional extranjera y han seguido el consejo estadounidense de mantener los mercados abiertos y sus monedas libremente convertibles han sufrido más. Singapur, Taiwan, México y Argentina están entre las naciones que fueron consideradas modelos económicos a finales de la década de los 90, que ahora están experimentando profundas recesiones.
China y Rusia han tenido la tendencia de moverse con lentitud hacia su integración a la economía global, y han sufrido mucho menos en meses recientes.
Por otra parte, el hecho de una baja en el comercio y en la inversión parece haber marcado fuertemente la lentitud en el crecimiento global que sugiere que la expansión por encima del promedio de finales de los 90, estaba más bien relacionada con la integración rápida más que lo quisieron aceptar los críticos en ese momento.
"Hay una tendencia indirecta hacia más improvisación" que tiene que ver al menos en parte con la amplia caída según, Kenneth Rogoff, economista principal del Fondo Monetario Internacional. Pero dijo que las mismas fuerzas podrían subir el promedio de la tasas de crecimiento durante el momento difícil. "Sin duda alguna estaríamos peor sin ello", dijo Rogoff.
Mientras que la mayoría de los economistas están de acuerdo en que las naciones deben integrarse más, muchos indican que los riesgos se están haciendo más claros. Los inversionistas que compraron acciones emergentes de Internet hace unos cuantos años pensaron que tenían ganancias potenciales, pero sufrieron pérdidas inusualmente graves. Las naciones también pueden seguir a la manada.
La señal más clara de ello es el auge tecnológico que ha afectado a Finlandia, Israel, Hong Kong y Chile con el mismo fervor, Estados Unidos. La caída del Nasdaq se convirtió en el espanto común, no como el espanto del petróleo de la década de los setenta, que castigó a los que tomaban riesgos en todas partes.
Las fronteras porosas y la competencia abierta han resultado de una espada de doble filo. Los precios de los productos más comercializados han estado en un descenso general durante varios años. Eso ha sido generalmente una buena noticia para los consumidores. Pero ha dejado a las compañías luchando por lograr ganancias confiables en productos de bienes manufacturados.
Con la notable excepción del petróleo, que no responde libremente a las fuerzas del mercado, los precios de los productos como el café y el cobre al igual que productos manufacturados sencillos como la vestimenta y algunos bienes industriales altamente comerciales como el acero, han estado cayendo continuamente. Esta contracción ha afectado a Japón y otras naciones asiáticas. Está tocando, las costas de Estados Unidos y Europa.
Mientras que pocos esperan una contracción duradera en ese país, Estados Unidos han empezado a ver al menos una caída temporal de los precios. El productor estadounidense del Indice de Precios cayó a una tasa del 1.6% el mes pasado, su caída más pronunciada en muchos años. Los precios del consumidor también han caído en octubre.
Los precios tienen tendencias de desalentar la actividad económica por que los negocios de menos posibilidad de mantener buenas ganancias tienen que bajar los precios. Los consumidores suspenden las compras y piensan que podrán comprar el mismo artículo por menos en el futuro.
La economía puede ser una profecía autosuficiente. Es poco probable que el mundo caiga en espiral contraído a no ser que la gente crea que va a ocurrir. Pero hasta la psicología puede ser sin fronteras.
Mientras que la administración Bush está preocupada de cómo los estadounidenses y los árabes estamos teniendo informaciones divergentes acerca de la guerra en Afganistán, los economistas están más enfocados en el hecho de que las personas alrededor del mundo perciben lo mismo en cuanto a los eventos.


fecha edicion
old id
29985
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América