Como nunca antes y durante los 31 días, el país disfrutará y la población gastará dinero en una decena de mega eventos que consolidan la titánica tarea de hacer negocio con la música en Panamá.
Las cifras indican que la realización de estos eventos, que antes parecían ser ajenos a otras latitudes, se han incrementado.
Ello porque mientras en el 2003 se realizaron menos de 25 conciertos con artistas internacionales, con la llegada de octubre y la agenda programada, este año se realizarán 40 conciertos.
Pero para que la industria que promueve y organiza esta clase de eventos lograra crecer, han tenido que pasar más de 5 años, ya que después de varios trabajos y planes que cayeron en oídos sordos, no es hasta ahora que pueden saborear o disfrutar del negocio, pese los bajones en el registro de ganancias millonarias anualmente.
Raúl Altamar, vocero de Eventos y Promociones (EVEMPRO) indicó que a pesar de que esta empresa tiene representatividad en varios países tomó tiempo preparar y educar a los consumidores panameños para que invirtieran en diversión y entretenimiento.
"De unos años para acá, la gente se ha preocupado por invertir en entretenimiento y diversión y esto ha ayudado a que podamos incrementar el número de actividades", dijo Altamar.
Los consumidores amantes de la buena música se han preparado tanto que en su presupuesto ya incluyen la palabra "concierto". Prueba de ello es que la preventa de boletos para el concierto de Luis Miguel que costaba $200 se logró una respuesta exitosa, al punto que se vendió toda la remesa de boletos. Realmente y como comentan los expertos más bien el negocio consiste en "una apuesta, que con el tiempo se vuelve más seguras, porque el público panameño es exigente y no le importa cuanto tiene que pagar por escuchar o ver a su artista preferido.
Se satisface a todos los gustos y exigencias al organizar actividades tanto para niños como para adultos. Sin embargo, existen dificultades para garantizar el éxito de esta compleja organización, ya que en el país no cuenta con las estructuras adecuadas para realizar grandes eventos.
Y es que en este negocio la producción es lo más costoso, porque hay que considerar todo: luces, tarimas, hospedaje y exigencias del artista, además que tienen que enfrentar el pago de impuestos y trámites legales. Según EVEMPRO gran parte de la inversión se la llevan los artistas (casi el 40%), y el resto se divide para sufragar la producción (40%) y trámites, impuestos y permisos laborales (20%). Pero para que un evento sea un éxito hay una programación constante que se refuerza con mucha publicidad. Por ello, organizan mini conciertos o fiestas electrónicas con el fin de que no se enfríe el negocio. Además brindan soporte estratégico a empresas.
Ellos conforman un equipo de 10 personas en EVEMPRO que durante los últimos años han sorprendido con la realización de conciertos con artistas internacionales de la talla de Shakira, Back Street Boys y ahora Luis Miguel.
Comentan que la realización de cada evento tiene su particularidad, porque cada artista tiene exigencias y costos diferentes.
Por ejemplo, la producción del mega concierto con Luis Miguel ha requerido una inversión de medio millón de dólares, aproximadamente se transportan vía terrestre más de 8 contenedores con el equipo para garantizar calidad a más 9 mil espectadores.