LAS TRAVESURAS de El Niño tienen sin cuidado a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que asegura que el fenómeno no afectará las operaciones de la ruta interoceánica.
Jorge Espinosa, gerente de la sección de Meteorología e Hidrología de la ACP, dijo que tanto el Lago Gatún como el Lago Alajuela se encuentran a su máxima capacidad, por lo que "no debe haber problemas".
"Ahora mismo atravesamos por un Niño débil, y no esperamos que perjudique las operaciones de la ruta canalera", reiteró el meteorólogo, al recordar que el Canal sólo puede ser afectado cuando se presentan un evento grande.
Espinosa se remontó a 1982-1983 y 1997-1998 cuando producto de ese fenómeno hubo una disminución en la precipitación en las áreas de la cuenca del Canal, lo que trajo como consecuencia que se restringiera el calado de los barcos.
Ante la pregunta obligada de que sí el fenómeno puede afectar el tránsito por el Canal de Panamá, no titubeo en decir que no.
Reiteró que lo que disminuye es la capacidad de carga de los buques, no así su travesía, por lo que siguen pasando el mismo número de barcos.
Estadísticas de la ACP revelan que para el año fiscal 2006 el tonelaje del Canal aumentó un 6, 2% con respecto al año anterior. Además, los ingresos en concepto de peajes se incrementaron en 21%, lo que representa 787 millones de dólares.
Espinosa enfatizó que las fuertes precipitaciones durante el mes de noviembre han sido beneficiosas para la vía interocéanica, por lo que cuentan con reservas para enfrentar la escasez de lluvia en el 2007.
El Niño es un fenómeno atmosférico que trae cambios en los vientos, las temperaturas, las mareas y las lluvias.
En la región Atlántica del país provoca fuertes lluvias, mientras que en la vertiente del Pacífico la sequía es la carta de presentación.
Aunque este Niño no va a traer inconvenientes para las operaciones del Canal, el meteorólogo Aristides Lorlesse asegura que el problema se trasladará al sector agrícola del país.
Señaló que las labores de siembra se verán afectadas, por lo que vislumbra resultados caóticos para los productores que no tomaron medidas de mitigación como la construcción de abrevaderos y pozos.
No obstante, año tras año los planes del Ministerio de Desarrollo Agropecuario no son suficientes.
La restricción del calado de los barcos en el año 1998, producto de El Níño, incentivó a la antigua Comisión del Canal a realizar estudios de agua y de reciclaje para prevenir y evitar futuros problemas de escasez.
Durante esta temporada la agricultura será la más afectada.