El precio del petróleo cerró en fuerte alza ayer en Nueva York en reacción a la confirmación de la reelección del presidente George W. Bush, tras una jornada febril tanto por la elección presidencial en Estados Unidos como por la divulgación semanal de las reservas estadounidenses de crudo.
El barril de crudo de calidad "light sweet crude" para entrega en diciembre terminó en alza de1 .26 dólares, a 50.88 dólares, tras caer hasta 48.65 dólares durante la jornada, luego de un incremento mayor de lo previsto de las reservas estadounidenses de crudo. En Londres, el barril de Brent del Mar del Norte terminó con un alza de 1.01 dólares, a 47.56 dólares, tras caer hasta 45.45 dólares.
La esperada reelección del presidente George W. Bush elevó primero las cotizaciones, aunque después cayeron al anunciarse que las reservas de Estados Unidos crecieron más de lo previsto.
Los operadores opinan en efecto que con Bush cuatro años más en la Casa Blanca los precios del petróleo seguirán altos, debido a las consecuencias de su política en Medio Oriente, y particularmente en Irak. Además, Bush se ha negado a utilizar las reservas estratégicas de petróleo (SPR, más de 600 millones de barriles) para bajar así los precios del crudo.
Dicha situación según los productores, cambia la herramienta de ingeniería social pero continúa la política contra la libertad de comercio.
La justificación consiste en que unas cuarenta mil familias canarias viven de la producción del plátano y se verían negativamente afectadas si se permitiese que los europeos compren la fruta en libertad. El argumento tiene su importancia.
Efectivamente, si cada uno pudiera ejercer su derecho a comprar el plátano que más le apetezca, habrá quienes no vendan nada debido a la baja calidad, al elevado precio, o a la combinación en su oferta de estos dos factores.
Los productores latinoamericanos de banano rechazaron la propuesta de la Unión Europea (UE) de imponer un arancel de 290 dólares a sus importaciones a partir de 2006, y advirtieron que de aprobarse desestabilizará las economías de la región.
Actualmente el mercado del banano en Europa es cubierto en un 20% por esas ex colonias, mientras que el 60% lo abastecen los productores latinoamericanos.
La medida asoma como un nuevo dolor de cabeza en el comercio del banano entre América Latina y la UE, que en la última década se vio afectado por la política restrictiva impuesta a la fruta por el Viejo Continente.
Delegados técnicos de Ecuador, principal productor de banano latinoamericano, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, objetaron la medida en una reunión.
Ecuador por ejemplo, debe enviar una respuesta al planteamiento inicial de la Unión Europea (UE) sobre aplicar un arancel de 230 euros por tonelada de banano que ingrese allá.
El miembro de la comisión negociadora ecuatoriana con la UE, Simón Cañarte, indicó que si el Ecuador logra un acuerdo con la posición del resto de productores de banano de la región, sería conveniente unir criterios.
El director de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador, Eduardo Ledesma, sostuvo que los productores locales deben asociarse con sus similares (como Costa Rica y Panamá) para establecer una estrategia.