El precio del crudo de Texas bajó ayer un 6,47% y cerró a $87,81, su nivel más bajo en ocho meses, debido a una mayor inquietud en el mercado sobre el efecto que el retroceso en la actividad económica mundial tendrá en la demanda de petróleo y combustibles.
Según los datos disponibles al cierre de la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas para entrega en noviembre se abarataron 6,07 dólares y cerraron por debajo de los 90 dólares por barril (159 litros), algo que no ocurría desde el pasado 7 febrero.
Los contratos de gasolina para entrega en noviembre recortaron ayer unos 17 centavos al precio anterior y cerraron a 2,0591 dólares por galón (3,78 litros) y el gasóleo para entrega en ese mes se abarató 19 centavos y se negociaba a 2,474 dólares/galón.
Los contratos de gas natural para noviembre perdieron 52 centavos y cerraron a 6,83 dólares por mil pies cúbicos.
El descenso en los precios del crudo y de los combustibles coincidía un día más con un fortalecimiento del dólar ante el euro y otras divisas, lo que encarece las compras de petróleo y de otras materias primas que se negocian en dólares en los mercados internacionales.