Registro
- El producto interno bruto crecerá 2.5% este año y 2.1% en 2014, según la mediana de estimaciones de unos cien analistas encuestados semanalmente por el banco central.
- La economía creció 0.9% el año pasado, por debajo del 2.7% de 2011 y el 7.5% de 2010.
- Los costos de endeudamiento de Brasil en dólares subieron 1.65 punto porcentual este año a 5.11%, y se encamina al mayor aumento anual en más de una década, según los expertos.
Durante el apogeo de la crisis financiera, Brasil comenzó a ofrecer los préstamos más baratos del país a través de los bancos estatales. Ahora, el programa se está ampliando, lo que profundiza el escepticismo entre los inversores en bonos respecto a que el país tenga lo que hace falta para frenar el crédito subsidiado y evitar una rebaja de calificación.
El Programa de Inversión sostenible del Tesoro, inicialmente destinado a reactivar el crecimiento, prestó 220,000 millones de reales ($97,000 millones) desde su inicio en 2009 y ahora ofrece tasas de tan solo 3.5%, frente al 14.7% de los préstamos empresariales.
Los costos de endeudamiento de Brasil en dólares subieron 1.65 puntos porcentuales este año a 5.11%, encaminándose al mayor aumento anual en más de una década, mientras que la pérdida de 11% para los tenedores de bonos es casi el doble del promedio de los mercados emergentes.
La iniciativa, que apunta a los préstamos para maquinarias, vehículos y tecnología, se extenderá a 2014 en una escala más pequeña que este año, les dijo el ministro de hacienda, Guido Mantega, a los periodistas el mes pasado.
Mantega promueve el programa financiado por los contribuyentes aun cuando prometió llevar a cero el apoyo del Tesoro al banco estatal de desarrollo BNDES, la Caixa Económica Federal y otras instituciones de préstamo públicas luego de que Standard Poor’s y Moody’s Investors Service rebajaran su perspectiva para la calificación crediticia de Brasil.
“Ese conflicto entre las acciones y el discurso es lo que deja al mercado en la duda”, señaló Flavio Serrano, economista de BES Investimento de São Paulo.
Los funcionarios de prensa de BNDES y el Ministerio de Hacienda no accedieron a formular comentarios sobre el efecto del programa en la calificación crediticia de Brasil.
El Tesoro de Brasil prestó más de 440,000 millones de reales ($191,821 millones) a los bancos estatales desde que comenzó la crisis financiera en 2008 a través de este programa, conocido como PSI, y otras iniciativas. El estímulo les costará a los contribuyentes 54,000 millones de reales ( $23,541 millones) en subsidios hasta 2014 para pagar tasas inferiores al mercado, según los informes del Tesoro y los auditores del Gobierno.
Los préstamos contribuyeron a llevar la deuda bruta de 55% del producto interno bruto a comienzos del año pasado al 59%. El porcentaje podría haber bajado a 50% si no fuera por las transferencias del Tesoro desde 2008 al BNDES solamente, según los cálculos de un informe del 13 de noviembre .