Tengo un seguro de vida y jubilación desde hace 15 años, otro de vivienda desde hace 16, uno por cada tarjeta de crédito, otro por el auto y hasta los perros tienen un plan de atención de salud programada.
Este puede ser el cuadro de vida rutinario de muchos ciudadanos, trabajadores, empresarios o inversionistas.
La cosa es que el seguro está al lado nuestro desde que nacemos prácticamente y nos da la certeza y seguridad, valga la redundancia, de que alguien saldrá al frente si nos sucede algún percance.
Pero es necesario extender esa certidumbre más, para que los más jóvenes y los más pobres, tengan la conciencia del valor de este intangible, que también mueve la rueda de la economía del país y genera mucho empleo.
La crisis mundial ha mostrado cómo los riesgos pueden ser controlados y que los sacudones al sistema económico sólo serán atenuados con una cultura de prevención que comprometa a toda la sociedad a vigilar que nadie vuelva a aventurarse especulando con el futuro de millones.
El sector seguros panameño, a pesar de la crisis, está dando muestras de solvencia y seriedad, lo que ha permitido fortalecer su imagen internacional, por lo que no dudamos que comenzará a tomar el liderazgo en las plazas centroamericanas en donde vaya desembarcando conforme la apertura lo permita.
La verdad sea dicha, ello permitirá a Panamá fortalecer su posición y llevar la voz cantante a la hora de negociarse el sector servicios en la Organización Mundial de Comercio.Y usted, ¿ya se aseguró hoy?