El Sindicato de Industriales de Panamá, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) y la Asociación de Exportadores, entre otros, prefieren concentrarse en "sus problemas", ante la creciente apertura de mercado.
Gabriel Diez, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá, sostiene que "el gremio está velando por el sector exportador, industrial, energético y por el saneamiento de la bahía", entre otros aspectos.
Aunque reconoce un retroceso en la beligerancia que antes tenían, señala que dentro de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos consiguieron buenas oportunidades para el sector exportador.
Tan solo al cierre del 2006 las exportaciones totales presentaron aumentos, contribuyendo a que el ingreso de divisas por la venta de productos nacionales superará, por primera vez, la barrera de los 1,000 millones de dólares.
De igual manera, actualmente la oferta exportable del país se ha diversificado a 277 nuevos productos no tradicionales, generando 10,900 nuevos empleos.
No obstante, y pese a sus 220 miembros, Diez es consciente de que la membresía ha disminuido, producto de la compra de empresas nacionales y por el éxodo de las transnacionales.
Algunos cuestionamientos por la aparente falta de acción proviene incluso de gremios afines, como la Cámara de Comercio, a quien le preocupa que no existe una ley que promueva el desarrollo de la industria manufacturera, que brinda trabajo a unos 25 mil panameños.
Los hechos demuestran que en los últimos años el único gremio que ha tenido una constante preocupación por los problemas nacionales es, precisamente, la Cámara de Comercio.
Con una membresía de 1,400 personas, estructurados en 14 "camaritas", la agrupación continúa firme en sus posiciones en busca del bienestar del país y en la defensa de su membresía.
Domingo Latorraca, su actual presidente, es un convencido de la necesidad de actuar para garantizar el desarrollo económico del país, así como la libertad económica y la libre empresa.
Uno de sus principales logros del gremio, aduce Latorraca, se dio en el 2003 cuando junto con el Gobierno concretaron el inicio de las negociaciones para los Tratados de Libre Comercio.
Por su parte, el expresidente de la APEDE, Antonio Fletcher, reclama su parte del liderazgo, aduciendo que han establecido líneas de consenso a través del diálogo para encontrar objetivos comunes.
Sin embargo, hay quienes señalan que muchas de las recomendaciones hechas por la APEDE no son tomadas en cuenta, y solo van a engrosar los anaqueles de la asociación.
Con unos 517 miembros, se le reconoce que uno de los mayores aportes es la Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresas (CADE), en donde cada año se analizan temas de interés nacional.
Un empresario, que pidió omitir su nombre, dijo que es tanta la beligerancia de estos grupos, que la administración Torrijos ni siquiera las tomó en cuenta al proponer las reformas fiscales.