ESTA SEMANA se devela la incógnita de las reformas fiscales que durante varios meses ha mantenido al pueblo panameño bajo la sombra de la duda. Y es que a pesar que durante repetidas ocasiones se han mencionado varios de los cambios que realizarán las autoridades, es muy preocupante para las personas desconocer cómo en los próximos meses se puede desbalancear su presupuesto mensual.
Aunque en distintas ocasiones se ha dicho que la reforma tocará los bolsillos de los que más tienen, también la medida podría golpear a la clase media - baja, lo que puede significar un desmejoro de la calidad de vida de estas familias.
Es cierto que la situación fiscal del país es crítica y la recaudación de impuestos demasiada baja, si se compara con el crecimiento económico. Sin embargo, también las autoridades tienen que analizar con sumo cuidado cuáles pueden ser las verdaderas repercusiones.
Al momento no hay nada escrito en piedra, y todo puede cambiar en la marcha, pero también hay muy poco tiempo para analizar cada uno de los ingredientes de la reforma fiscal antes que llegue a la Asamblea Legislativa.
Hasta el momento es cierto que la mayoría de los cambios afectan a los bolsillos más gordos, pero también se debe tener claro que una persona de clase media - baja lucha a diario para mejorar su calidad de vida y la de sus hijos, y un incremento indirecto en el costo de la vivienda no le permitiría aspirar a una mejor forma de vida
Ahora, el paquete de reformas fiscales, que incluye la eliminación de una serie de exoneraciones e incremento del Impuesto sobre la Renta a sectores específicos está en manos del presidente de la República, Martín Torrijos. Al final será él quien definiría la forma de vida de muchos panameños que diariamente trabajan por años, sin recibir un incremento de sus salarios en sus lugares de trabajo.