Y es que resulta interesante que, en un futuro no lejano, en Panamá se llegue a utilizar una energía económica y de igual calidad que la que se obtiene del agua y el bunker. Esto se puede lograr a través del aprovechamiento de la energía solar y eólica, ésta generada por el viento, que, aunque parezca difícil, puede ser una opción beneficiosa para el consumidor.
Hasta el momento, la energía solar y eólica no resultan ser factibles para el consumidor debido a que el sistema tecnológico que involucra la generación de estas energías es de un costo elevado, por su escaso uso, pero se considera que, a medida que tenga la aceptación numerosa por parte de los consumidores, bajaran sus precios.
El sistema tecnológico vinculado a la generación de la energía solar lo conforman elementos como paneles solares, controladores, inversores y baterías.
Para lograr instalar estos sistemas de energía es necesario que las personas tengan conocimientos básicos de electricidad o mecánica, ya que es un sistema que no tiene limites de utilización en las áreas del campo. También se debe tener en cuenta que este sistema se instala en áreas de 20 a 30 kilómetros de distancia de la luz publica. El sol es considerado como la principal fuente de energía renovable inexplotada, pero en los últimos años esta siendo utilizado a través de un proceso que transforma la energía solar en eléctrica por medio de unas celdas solares donde incide la luz. El uso de está energía sea incrementado no por el carácter renovable de la misma sino por sus condiciones ambientales limpias y por los altos niveles de eficiencia que se han alcanzado debido a los recientes avances tecnológicos.
En las áreas urbanas de nuestro país la luz solar es utiliza para generar electricidad a algunas vallas publicitarias o señalizaciones que se encuentran anunciando un desvío en horas de la noche. Además el mayor cliente de la energía solar es Cable & Wireless debido a que los teléfonos de las áreas rurales funcionan con ella, señaló el ingeniero mecánico de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), Jaime Contreras.
Actualmente se proyecta que la energía solar puede ser una solución definitiva al problema de electrificación rural, con clara ventaja sobre otras alternativas, pues al carecer los paneles de partes móviles resultan totalmente inalterables al paso del tiempo y no contaminan el ambiente.
La electricidad que se obtiene por medio del sol puede usarse de manera directa o bien ser almacenada en acumuladores o baterías para utilizarse a cualquier hora, pero con un costo aproximado de B/150.00 a B/200.00. Pero señalar un costo aproximado para el sistema completo de energía solar o eólica es difícil, ya que el costo va de la mano con el diseño, el proyecto y la calidad.
Para Contreras la energía solar no es conocida completamente por los panameños debido a que el precio no es del todo competitivo y no ha conquistado el mercado.
A nivel nacional la Universidad Tecnológica de Panamá desarrolla el Proyecto de Electrificación Pecar, el cual tiene como objetivo suministrar energía eléctrica a través de paneles solares a las escuelas de áreas rurales específicamente en las regiones de Bocas del Toro, Chiriquí, Panamá Oeste, Colón y la región de Azuero.
Este proyecto se efectúa a medida que se consiguen los fondos. Por el momento la universidad recibe ayuda internacional, especialmente del Japón. En Panamá la energía eólica es utilizada de igual manera para generar electricidad y empleada en actividades del agro un ejemplo son los molinos para bombear agua. Esta energía es una forma indirecta de la energía solar porque proviene de las diferencias de presión atmosférica causadas por la variedad de temperaturas, indicó Contreras.
Por otra parte, la Secretaria Nacional de Ciencia Tecnología e Innovaciones (Senacyt) en conjunto con Etesa, realiza estudios de campos para buscar oportunidades para el desarrollo de energías alternas como solar, eólica, geotérmicas entre otras, manifestó Cecilia Guerra.
Senacyt tiene un programa denominado Centro de investigación de fuentes alternas de energía dentro del Instituto de Investigaciones Científica Avanzadas y Servicios de Alta Tecnología (INDICASAT). EL objetivo primordial de este centro es brindarle a los investigadores y científicos panameños la oportunidad de desarrollar investigaciones aplicadas en la búsqueda de estas energías que puede ser una alterativa para el consumidor en el futuro.
Con respecto a la energía eólica, en Panamá se desarrollan proyectos de prospección de esta energía, una vez sean identificados los puntos del país que mayor potencialidades ofrecen para el desarrollo de la misma. Entre estos puntos está la comunidad Quijada del Diablo, en Gualaca, provincia de Chiriquí, donde hay una velocidad constante de viento de 20 Km/h.
Cabe señalar que, para un futuro la Senacyt tiene proyectos que implican la utilización de energías alternas, pero necesitan apoyo y cooperación, informó Guerra.
Un ejemplo es la realización de un proyecto que consiste en desarrollar un edificio en la Ciudad del Saber que utilice completamente energías alternas en conjunto con la Universidad de Puerto.