Las primeras unidades del Toyota i-Road circulan ya por las calles de Tokio, tal y como la casa nipona había programado. Sus primeros clientes podrán ponerlo a prueba desde ahora y hasta finales de junio, para valorar su funcionamiento especialmente en áreas urbanas y repletas de tráfico.
Toyota quiere valorar la acogida del i-Road en su mercado local, antes de lanzarlo al resto del mundo y asegura que éste ofrecerá una nueva experiencia de conducción con la agilidad de una motocicleta y el confort y la estabilidad de un automóvil.
El i-Road definitivo está basado en el concepto de idéntico nombre presentado en el Salón de Tokio de 2013 pero cuenta con mejoras en la visibilidad y maniobrabilidad, según apunta la marca.
Este monoplaza de tres ruedas combina las prestaciones de una motocicleta y de un automóvil. Mide 2.35 metros de largo, 1,44 de alto y 0,85 de ancho, su peso es de 300 kilos y cuenta con un motor eléctrico de 9,5 caballos de potencia que le permite alcanzar los 30 kilómetros por hora de velocidad máxima y ofrecer una autonomía de 50 kilómetros.
En Europa lo más parecido es el Renault Twizy, que tiene cuatro ruedas en lugar de tres y ofrece mayores prestaciones y autonomía, pero a un precio más elevado que el i-Road.