La recomendación básica más usual es la preparación de su presupuesto familiar. El presupuesto es la comparación de los ingresos esperados versus los gastos esperados, en un período específico de tiempo, como puede ser un mes.
Empiece por hacer una lista detallada y realista (no muy "optimista" ni "pesimista") de los ingresos que espera recibir cada mes del año y del año en su conjunto. Para ello puede ser una gran ayuda el uso de una hoja de cálculo electrónica (en Excel u otro programa).
Ingresos incluyen, de común: salarios, servicios profesionales y otros ingresos (como pueden ser dividendos, pensiones, alquileres, regalías, venta de propiedades o mercancías y otros.)
Luego vienen los egresos, que para una unidad familiar usualmente incluyen: alimentos, vivienda, salud, transporte, educación, atención médica, intereses, impuestos y otros. Cada uno de éstos grandes renglones puede abarcar numerosos otros; desglóselos, y trate de no olvidar ningún componente significativo al momento de hacer el presupuesto.
Si sus ingresos son insuficientes para cubrir sus egresos debe buscar la forma de aumentar sus ingresos, reducir sus gastos, o ambas cosas.
Es posible que sus gastos sean excesivos. ¿Cómo determinarlo? Una forma sería comparar su consumo con el promedio de consumo nacional.
Según la Contraloría, el panameño promedio gasta 34.9% de su ingreso en Alimentos y bebidas 5.1% en vestido y calzados; 12.6 en alquileres y energía; 8.4% en muebles y cuidados de la casa; 3.5% en atención médica; 15.1% en transporte y comunicaciones; 11.7% en esparcimiento y educación; y 8.7% en otros gastos.
Supongamos que su ingreso familiar es $$2,000, y su familia es una familia típica, que de acuerdo al Censo de Población es de 3 a 4 personas. Entonces, si usted está gastando más de 2,000 x 34.4% = B/ 688 por mes en alimentos, está gastando más que el promedio, lo que quizás indica que usted debería buscar la forma de reducir el gasto. Igual razonamiento podría aplicar con el resto de los componentes de la canasta básica.
Si llegó a la conclusión de que, hasta tanto obtenga más ingresos, debe ajustar hacia abajo su consumo, hay distintas formas de hacerlo. Algunas de las más efectivas son las siguientes:
Refinancie sus deudas y si no puede cancelarlas en breve plazo, convierta sus deudas de tarjetas de créditos en deudas a largo plazo con algún banco.
Pague en efectivo, no con tarjetas de crédito. Pagar en efectivo es más doloroso que pagar con tarjeta, lo que causa que usted gaste menos.
Lleve poco dinero en su cartera. Así evita la tentación de comprar cosas innecesarias.
Evite los almacenes costosos y prefiera los populares. Y cuando vaya a comprar sus alimentos, busque ofertas y nuevos productos que pudiesen ser más baratos.
Sea selectivo(a) al gastar en cualquier cosa, incluso las pequeñas, porque al final todo suma. Y no compre sino lo que realmente necesita.
Busque opciones de precios bajos en la Internet.
Compre artículos de segunda mano, pero asegúrese de que estén en buenas condiciones.
La aplicación de estas medidas y de una estricta disciplina financiera le permitirán ahorrar para su fondo de retiro o de emergencia. Y también le permitirán donar a obras de caridad una cantidad cada mes.
Entre diferentes opciones, frente a los gastos , puede considerar refinanciar sus deudas y si no puede cancelarlas en breve plazo., también puede convertirlas en tarjetas de créditos en deudas a largo plazo con algún banco.
(*) Roberto N. Méndez (www.rnmendez.com) es profesor titular e investigador en la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá.