El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) levantó ayer el plantón que mantenía desde marzo en el Zócalo de Ciudad de México como protesta por la liquidación de la empresa eléctrica Luz y Fuerza del Centro (LyFC), decretada por el presidente Felipe Calderón el 11 de octubre de 2009.
Aquella decisión dejó en la calle a casi 45 mil trabajadores, de los cuales 15 mil nunca aceptaron ser liquidados e iniciaron varios actos de resistencia civil que han desarrollado en los últimos meses.
En una rueda de prensa celebrada ayer en la Secretaría de Gobernación (Interior), el secretario general del SME, Martín Esparza, anunció el “inicio de diálogo para la construcción de acuerdos” que lleve a “resolver de fondo el conflicto generado por la extinción de LyFC”.
Dos días antes de que el Zócalo de la capital sea escenario del acto del Grito de Independencia en la noche del 15 de septiembre, fecha de renombre en el país. Esparza indicó que se suscribió un documento para revisar “la reinserción laboral y productiva de quienes no aceptaron la liquidación.