El gobierno argentino celebró ayer las ofertas récord por 32.000 millones de dólares para cambiar títulos de la deuda y buscará concentarse ahora en combatir una recesión de tres años, al considerar que la operación aleja los riesgos de una cesación de pagos.
En declaraciones a radio Mitre, el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo afirmó el sábado que la oferta récord recibida para el cambio de títulos que permitan aliviar los vencimientos de la deuda de corto plazo "será una señal fuerte (a los mercados) de que tenemos alineadas las finanzas públicas".
La operación permitiría postergar pagos por unos 17.000 millones de dólares entre 2001 y 2005.
El funcionario, virtual primer ministro, dijo que "fue importante que el total de lo ofrecido para hacer el canje es superior a lo que esperábamos" y consideró que "nos da la oportunidad de estar tranquilos desde el punto de vista financiero y de poder dedicarnos a trabajar en la economía real".
"Ahora hay que acelerar todo lo que tenga que ver con los planes de competitividad (ideados por el ministro de Economía, Domingo Cavallo) y las medidas que nos hagan recuperar el mercado interno", señaló Colombo.
Cavallo anunció la noche del viernes en rueda de prensa que el total de las ofertas recibidas por el canje de bonos de la deuda destinado a aliviar el peso de los vencimientos más próximos sumaban 32.000 millones de dólares, una operación que calificó de "sumamente exitosa y récord mundial de todos los tiempos", aunque a una alta tasa de interés de hasta 15,9%.
Del total de ofertas por 32.000 millones, casi las dos tercera partes corresponde al tramo "no competitivo", lo que implica que los inversores aceptarán la tasa de corte que fije el gobierno.
De este modo, el monto final de las ofertas que convalide el gobierno --cuyos detalles se conocerán entre el domingo y el lunes-- podrían sumar al menos 20.000 millones de dólares.
El título de mayor demanda, según estimaciones preliminares del ministerio de Economía, es el Bono Global 2008 en dólares, con ofertas por 13.000 millones de dólares, a un precio de 78,32 cada uno y una tasa de interés real efectiva de 15,9%.
El viceministro de Economía, Daniel Marx, dijo a la prensa que el criterio para elegir entre las ofertas se basa en "las tasas de interés por la extensión del plazo y, fundamentalmente, el ahorro que se busca en términos de la disminución de la carga financiera".
De su lado, Cavallo estimó anoche que el megacanje despeja el riesgo de una cesación de pagos.
"Descarto cualquier alternativa de no pago unilateral", afirmó Cavallo al ser consultado sobre si la operación de cambio de títulos de la deuda alejaba el riesgo de una cesación de pagos ("default").
Con esta operación, Argentina busca además remover las dudas de los inversores sobre la capacidad de pago para bajar el riesgo país y las tasas de interés y poder concentrarse en atacar la persistente recesión de tres años y la desocupación, que afecta al 14,7% de las 14 millones de personas que integran la población económicamente activa.
No obstante, el riesgo país cruzó el pasado viernes, antes de anunciarse las ofertas, la barrera de los mil puntos, ubicándose en los 1.017 puntos básicos.
Al respecto, Marx estimó que "el riesgo país debería comenzar a bajar" tras la operación y reclamó no mirar sólo "el día a día".