
Ante el llamado de las autoridades del sector energético para que la población panameña ahorre energía, ayer se conoció que los niveles de los lagos que alimentan las principales hidroeléctricas del país están por debajo de lo normal.
En horas de la tarde de ayer, los embalses habían registrado bajas en su nivel.
De acuerdo con estudios de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa), el nivel actual del embalse Fortuna registró ayer solo unos siete puntos por arriba de su mínimo.
Bayano, un nivel actual de 3 puntos por arriba de su nivel más bajo.
El embalse de Changuinola, un punto por arriba de su nivel mínimo.
Aunque el panorama no es muy alentador, según los indicadores actuales, las autoridades le han solicitado a la población hacer uso racional y eficiente de la energía.
Vicente Prescott, titular de la Secretaría Nacional de Energía, confirmó a Telemetro Reporta que existe una situación crítica tanto en la hidroeléctrica de Fortuna (Chiriquí) como en Bayano (Chepo).
Lecturas diarias del Centro Nacional de Despacho sobre la oferta y demanda de energía y de los niveles de los lagos que alimentan las hidroeléctricas califican la situación como cautelosa, según indicó la Secretaría de Energía.
Pronóstico
“En los siguientes siete días no hay muchas probabilidades de lluvia en el país, por lo que esta semana aún no hay condiciones favorables”, sostuvo César Osorio, encargado del Departamento de pronósticos meteorológicos de Etesa.
Solo hay probabilidades de lluvias ligeras en los extremos del país, regiones oriental y occidental, para el fin de semana.
“Todavía para la otra semana no vemos generalización de lluvias que se pueda decir que comience la temporada lluviosa formalmente, sin embargo, las mismas deben comenzar en los primeros días del mes de mayo con una variabilidad de hasta 10 días que pueden ser antes o después”, aunque aún se está dentro del periodo normal del inicio de la temporada lluviosa, dijo.
Por su parte, Víctor Urrutia, experto en temas energéticos, considera incorrecto culpar a las lluvias por los problemas actuales.
“Hay un problema que se ha señalado por varios gremios, de que el nivel de nueva inversión en el sector eléctrico es insuficiente y se debe a la falta de institucionalidad”, indicó. Destacó que el problema real es la falta de inversión.
Urrutia considera que la falta de lluvias o el hecho de que se consuma más combustible es un tema secundario al problema de falta de inversión.
El analista Isaac Castillo coincide en que el principal problema es la falta de inversión en nueva capacidad de generación.
“Esto es lo que subyace en el fondo del problema y lo demuestra, que solo un retraso de las lluvias y estamos en problemas con el abastecimiento de electricidad”, indicó Castillo.
Destaca el experto que la falta de nuevas inversiones en plantas grandes de 100 megavatios o 150 megavatios no se están viendo actualmente.
“Todas las plantas que se están inaugurando en esta época son plantas que se consiguieron hace 3 o 4 años o más, no se está viendo en este momento este tipo de inversiones, por lo que se puede anticipar que dentro de 3 o 4 años vamos a estar en problemas más serios”, sostuvo.
Problemática
Según Castillo, el hecho de que la demanda alcanza los 1,400 MW y solo existe 1,700 MW de capacidad instalada, provoca que “cualquiera planta que salga del sistema nos pone en problemas, y construir una nueva demora de 3 a 5 años”.
El Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) ha manifestado que luego de consultas efectuadas a especialistas, estos coinciden en el hecho de que si no se hacen las inversiones necesarias se podría enfrentar una crisis, pues para el año 2025 la capacidad instalada estará muy cerca de la demanda.
El SIP ha señalado en reiteradas ocasiones que apoya la construcción de hidroeléctricas de embalses para que el país pueda aprovechar sus propios recursos y así eliminar de una vez por todas las fuentes de energía que son sinónimo de fuga de divisas.
Afectaciones
Según los expertos, toda escasez produce alzas en los precios a los consumidores o clientes, por lo que consideran que al utilizar mayor cantidad de energía térmica, se podría aumentar el costo de la energía.
“Las plantas térmicas son más caras y cuando hay escasez hay plantas ineficientes que tienen que iniciar operaciones, lo que aumenta los costos”, sostuvo Castillo.
Destacó que “cuando hay desabastecimiento, hay una serie de plantas térmicas ineficientes que tienen que entrar a operar, lo que aumenta el precio de la energía, costo que es traspasado al consumidor”.
“Si ya vemos que hay escasez en este momento es natural pensar que va a producir incremento en los precios en los próximos meses”, indicó.
La Autoridad de los Servicios Públicos (Asep) señaló que en cuanto a los precios aún es prematuro especular sobre la tarifa del próximo semestre.