La telefónica brasileña Embratel afirmó ayer que está al margen del escándalo contable de su controlador, la estadounidense WorldCom, porque sus operaciones y finanzas son independientes.
"Embratel es operacional y financieramente independiente de WorldCom y sus prácticas contables están estrictamente de acuerdo con la Legislación Societaria Brasileña", informó ayer la empresa en un comunicado.
Embratel trató de calmar así a los inversores, que el miércoles se desprendieron en masa de los papeles de la empresa ante el temor a que la crisis de WorldCom, que esta semana admitió irregularidades contables por valor de 3,800 millones de dólares, contagie a su controlada brasileña.
Las acciones preferenciales de Embratel tuvieron ayer un desplome del 25.5 por ciento en la Bolsa de Sao Paulo y las ordinarias cayeron un 16,6 por ciento, mientras que sus ADRs negociadas en la Bolsa de Nueva York cayeron el miércoles un 21.54 por ciento, pero hoy todos los papeles operaban al alza. Según Embratel, su relación operacional con WorldCom consiste básicamente en cuentas pendientes por conexiones internacionales.