EL MILAN sacó de Glasgow un empate sin goles que mantiene sus opciones de clasificarse a los cuartos de final de la Liga de Campeones, pero que demuestra que, sin Ronaldo, se muestra como un conjunto menor.
Sin la posibilidad de alinear a Ronaldo, que ya ha jugado esta competición con el Real Madrid, y, por tanto, sin el refuerzo anímico que el brasileño ha aportado a su nuevo equipo, el Milán se presentó en Glasgow consciente de sus limitaciones.
Carlo Ancelotti no alineó más que a un delantero, Alberto Gilardino, y su equipo, durante muchos minutos, estuvo más pendiente de no encajar un gol que de tratar de imponer su favoritismo ante un conjunto que ha hecho del Celtic Park su reducto, casi la única posibilidad de mantenerse con vida en Europa.
El Milán anuló al Celtic, que apenas dispuso de ocasiones, pero tampoco tuvo muchas oportunidades para marcar. Una ocasión de Alberto Gilardino, en el primer tiempo, otro disparo de Gennaro Gattuso, que salió fuera por poco, en el segundo tiempo fueron sus mejores aproximaciones al área escocesa. Controló el juego, pero que Gattuso fuese su mejor hombre habla claro sobre sus posibilidades y, si vuelve optimista a San Siro, es por la debilidad del rival, que no tradujo en el campo el fervor que recibió desde la grada.
El partido se equilibró aunque las ocasiones de gol siguieron cayendo de ambos lados.
Ronaldo pudo marcar en el 42 y tres minutos más tarde fue Bodmer el que lamió el poste inglés en un disparo lejano.
El colegiado rechazó un gol de Odenwingie en el minuto 62 por una rigurosa falta del delantero nigeriano, pero las protestas no llegaron al nivel que alcanzó tras el tanto de Giggs.
Tras las protestas y, de vuelta al césped, los franceses se mostraron descentrados y el Manchester conservó sin problema su renta, que puede ser definitiva.
Los baños, que también fueron puesto nuevos están en deplorables condiciones. En todos nohabía agua y no servía el inodoro.
El servicio de electricidad no funciona, pues los cables fueron cortados por los amigos de los ajeno. Y qué decir de la lámparas de las casetas, que también desaparecieron.
El terreno de juego pide piedad. El día de nuestra visita se jugaba un partido y el mismo se retrasó por que la hierba estaba hasta los tobillos.
El "infield" para el preolímpico estaba acondicionado con arcilla molida, ahora se mezcla con arenilla y otros materiales.
El área de advertencia se lo come el monte.
Las protecciones que cubrían el metal de la cerca fueron robados y otros se dañaron y no los reemplazaron.
La misma infraestructura del estadio muestra su esqueleto, el cáncer se lo come y nadie se mueve para repararlo.
¿Dónde está el tablero electrónico? Hace años se instaló uno, pero ya no se ve.
Los cables de las luces del estadio fueron cortados. Ahora las torres de iluminación son adornos.