La reunión organizada por el Ministerio de Comercio e Industria, dio como resultado que más de 30 agrupaciones expresaran su satisfacción y tranquilidad ante el cambio de estrategias en las negociaciones, pero resaltaron que se mantendrán a la expectativa.
"Los cambios se han hecho notar" coincidieron los productores. Dentro de las novedades introducidas se encuentra la inclusión de una Unidad Negociadora Agropecuaria. Además, se nombró a los jefes negociadores como embajadores comerciales.
En adición, el "Cuarto Adjunto" que llegó a convertirse en uno "distante", ahora se denominará como "Cuarto Conjunto" para consolidar la consulta y participación de representantes del sector privado agropecuario en las negociaciones.
Aunque los productores catalogaron como positiva la reunión, porque hubo un cambio de actitud, esperan que la transparencia y la consulta sean permanentes, porque temas vinculados con el acceso a mercados y las barreras fito y zoosanitarias o "no arancelarias" son sensitivas para el agro. El pico, agudo, negro,
¿qué solicita ahora
de la nube de oro? ¡Muerta alondra de luz de mis mañanas,
abre tu pecho herido
y recógeme humilde,
encerrada por siempre en tu añoranza!
los nativos trigales pisoteaba.
Marta Lydia era un íbice, una espiga,
que Chahal, amoroso, custodiaba. Por esa antigua pena que fustiga
la estirpe de Balam, muda y esclava,
no doblegó la ráfaga enemiga
su verde corazón del cielo y lava. Infalible, segura, el pulso fuerte,
una sola consigna de odio y muerte,
ella, tan frágil, ¡ay! tan sensitiva.
abatirá, conquistador, certera,
tu sien, la del Tonatihu, rediviva.
Era en ella el amor. La edad del trino.
La clara diosa, Atit, besó su frente.
Ella, vaso sagrado, limpia fuente.
Casa de oro, Gabriela, miel y vino. Pero la noche que Iztayul previno
cayó de pronto a medio sol naciente.
Oscuro pacto de águila y serpiente
vendió la flor, la casa y el camino. ¡Adiós amor, querida primavera!
Atormentado sueño de obsidiana
tiñó de sangre la canción primera.
del héroe herido silenciosa hermana,
cortando nieblas esperaba el día.