Las sucesivas crisis globales han empeorado la desigualdad y pobreza en los países en desarrollo. A pesar de la apertura económica y el desarrollo económico se mantienen los niveles de pobreza.
Esto ha llevado al desarrollo de nuevos paradigmas como la inclusión de los más pobres. Los emprendimientos inclusivos (inclusión a la economía de familias pobres) surgen como un nuevo conjunto de criterios básicos para orientar los esfuerzos por eliminar las desigualdades y disminuir la pobreza.
En ese sentido el apoyo a los rezagados y vulnerables no debe limitarse a cubrir su subsistencia sino más bien requieren condiciones para poder movilizarse productivamente mediante la creación de negocios inclusivos.
Con los emprendimientos inclusivos se trata de conformar organizaciones económicas tipo microempresas que por su escala y capacidad de gestión, logran acceder a más promisorias oportunidades.
En un emprendimiento inclusivo los pequeños y micro productores participan de sus propiedades y activos de sus resultados sin afectar sino reforzando una efectiva gestión. Para ello suelen asociarse con socios estratégicos que acercan conocimientos y tecnología de excelencia, acceso a contactos, a mercados, a formas modernas de estructurar y gestionar emprendimientos.
En Panamá, donde la pobreza es de un 32.7% y la pobreza extrema de 14.4%, los emprendimientos inclusivos se presentan como una solución eficiente para disminuir la pobreza, siempre y cuando se cubra el ciclo completo de la comercialización; la capacitación, el financiamiento y el mercado.