Globalstar, empresa de telecomunicaciones móviles por satélite, decidió no pagar más sus deudas para intentar sobrevivir y no quebrar como su competidora Iridium.
El pasado lunes, Globalstar no pudo pagar un vencimiento de 45 millones de dólares y la situación no permite a la empresa enfrentar futuros vencimientos.
Globalstar es un consorcio dirigido por Loral, empresa estadounidense con actividades espaciales y de telecomunicaciones, con socios como Qualcomm, especialista de la tecnología de acceso múltiple por diferencia de código (CDMA), Alenia, China Telecom, DaimlerChrysler Aerospace, Elsacom, Hyundai y TE.SA.M.(France Telecom/Alcatel) y Vodafone.
"Para tener suficiente liquidez disponible para la continuación de sus actividades comerciales y la continuidad de su servicio, Globalstar suspendió indefinidamente el pago de los intereses de todas sus deudas, incluidas su facilidad de caja", indicó la firma en un comunicado.
La empresa Globalstar fue creada hace 10 años por especialistas del espacio y de las telecomunicaciones en el mundo para proponer un servicio telefónico en los lugares más alejados de la tierra.
La idea de partida es simple.Gracias a una constelación de 48 satélites en órbita baja, Globalstar, cuyo servicio comercial comenzó el año pasado, cubre la superficie del globo y traslada comunicaciones hasta el cliente final con el enlace del teléfono cableado.Pero esta idea no tuvo éxito por el desarrollo del teléfono portable y las empresas de teléfono satelitales vieron su mercado potencial estrecharse fuertemente.
La decisión de no pagar más sus deudas permite a Globalstar asegurar su servicio diario y sobre todo pagar sueldos o a sus proveedores.
"Globalstar piensa tener una tesorería suficiente, con 195 millones de dólares al 31 de diciembre, para enfrentar sus obligaciones sobre una base operacional", indicó la sociedad.
Al decidir suspender el pago de sus vencimientos, Globalstar ahorrará 400 millones de dólares en liquidez en el año y facilitará su supervivencia hasta el año próximo.
Todos los socios del consorcio apoyaron este estrategia, dijo el comunicado. Pero Loral, el principal accionista de Globalstar con 39% del capital, ya aprendió la lección y decidió sacar de sus libros contables esta participación y las deudas por un monto total de 1.300 millones de dólares.
Globalstar intentará salir del atolladero y evitar declararse en quiebra, como lo hizo Iridium en marzo pasado.