Los empresarios privados de Bolivia demandaron al Gobierno soluciones a la severa crisis económica y amenazaron con asumir medidas de protesta si la administración de Jorge Quiroga no atiende las demandas del sector, informó ayer la prensa local. "La situación económica y financiera no ha variado para el sector empresarial y aún no existe una política de estado que permita al país en su conjunto ser competitivo", deploró el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Guillermo Morales.
La seria desaceleración económica que vive el país desde 1999 ocasionó, sólo en este año, el cierre de alrededor de 70 industrias del país y otras 40 corren riesgo de quiebra, principalmente en los rubros de producción textil, alimentaria, de servicios y de construcción, según los datos de la CNC.
Morales lamentó la "indiferencia e incapacidad" del Gobierno para atender las demandas de los privados bolivianos y anticipó que el congreso del sector previsto para fin de mes en La Paz podría asumir medidas de presión.
Las protestas de la Cámara de Comercio se suman a las del influyente sector empresarial del este del país, que el viernes último manifestó masivamente junto a trabajadores y organizaciones civiles en la oriental ciudad de Santa Cruz.
Organizaciones civiles y empresarios orientales otorgaron un plazo al Gobierno hasta el jueves 22 para atender sus demandas, amenazando con asumir nuevas medidas de presión. Los empresarios bolivianos reclaman además de la reactivación económica, la reprogramación de deudas con el sistema bancario, mejores tasas y plazos mayores y una tregua tributaria.
Los pedidos de los privados nacionales significa un nuevo enfrentamiento en el país, ya sacudido por las protestas de los productores de coca del Chapare (centro) que se oponen a la política antidrogas del Gobierno. Bolivia afronta una profunda crisis económica signada por el desempleo, la iliquidez y los conflictos sociales.