El comercio entre la Zona Libre de Colón (ZLC) y el gobierno de Cuba no debería afectarse ante la salida temporal del poder del mandatario Fidel Castro.
De acuerdo con el expresidente de la Asociación de Usuarios de la zona franca, Hertzel Levy, aunque en estos casos aumenta el riesgo comercial, en esta primera instancia "no deben ocurrir mayores trastornos económicos".
En estos momentos, Cuba está entre los primeros 10 compradores de la Zona Libre de Colón, al registrar compras anuales que superan los $100 millones.
"No conozco la cifra exacta, pero tengo conocimiento de que las ventas de empresas panameñas hacia Cuba han aumentado este año", agregó el empresario.
En relación a la deuda de aproximadamente 200 millones de dólares que mantienen las empresas gubernamentales cubanas con la zona franca, la gerente de la ZLC, Nilda Quijano, manifestó que esas empresas están haciendo arreglos de pagos para disminuir la cuantía de la misma.
Aunque oficialmente no se maneja una cifra sobre el monto cancelado, empresarios que mantienen relaciones con este país indicaron que podrían ser unos 10 millones de dólares.
Quijano indicó que lo importante es la disposición del gobierno cubano de cancelar la deuda.
Cuba compra en la zona franca principalmente calzados, vestuarios, automóviles y electrodomésticos.
En el 2004 la nación caribeña rompió relaciones con Panamá, luego de que las autoridades nacionales liberaran a cuatro cubanos acusados de querer asesinar al presidente Fidel Castro, durante la realización en el 2000 de una cumbre presidencial.