La cúpula empresarial de este país advirtió a organismos internacionales sobre el riesgo de que la colocación de bonos de Guatemala pueda utilizarse como un mecanismo para lavar dinero.
Dada la estrecha vinculación que existe entre la colocación de los bonos y la posible comisión de actos vinculados al lavado de activos, llamamos la atención de los principales organismos internacionales’’, manifestó ayer la Asociación de comités agrícolas, comerciales, industriales y financieras (CACIF).
Mediante un comunicado de prensa, la organización empresarial insistió en la potencial utilización de estos instrumentos financieros para realizar operaciones ilícitas’’.
CACIF se encuentra en una continua confrontación con el gobierno del presidente Alfonso Portillo, que pretende colocar 700 millones de dólares en bonos para financiar programas de modernización estatal.
Los primeros 400 millones de dólares serán colocados a partir de la próxima semana en el mercado financiero local, anunció en rueda de prensa el ministro de Finanzas, Eduardo Weymann.
Sobre los temores externados por el CACIF, Weymman alegó que el país ha modernizado sus leyes para detectar y controlar las operaciones ligadas al lavado de activos.
Hoy el estado tiene control sobre el lavado de dinero, contamos con regulaciones y esquemas que velan por que no ocurra, expresó.
No obstante, para CACIF esa es precisamente la razón por la que la validez y seguridad de cualquier inversión que se pretenda sobre ellos no tendrá garantía en el futuro’’.
El gobierno espera que la estabilidad macroeconómica del país y el control sobre la inflación y el déficit fiscal garanticen la emisión de títulos y esperan poder colocarlos sin inconvenientes.