La reforma tributaria anunciada por el Gobierno genera incertidumbre y rechazo entre los comerciantes, empresarios y banqueros, y no es para menos, cuando estos sectores han manifestado que desconocen el plan de reestructuración fiscal, partiendo del hecho que aún el Gobierno no les ha comunicado oficialmente los cambios que contempla realizar.
El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada, (CoNEP), Carlos Sucre, enfatizó "que no se trata de hacer cambios improvisados, porque la situación económica del país marca un déficit y la política fiscal es no aumentar los impuestos cuando hay una situación de depresión".
Sucre enfatizó que el Gobierno debe ser eficiente, antes de aumentar los impuestos; esto quiere decir que no se puede seguir sustrayendo dinero de los sectores privados, con el aumento de impuestos para que se gasten ineficientemente por el gobierno, que aún no controla sus gastos operativos. Este planteamiento va ligado a la forma de cómo se gasta el presupuesto estatal.
El gobierno estaría sustrayendo el dinero que la empresa privada obtiene y éste con pocas posibilidades, será destinado a la inversión social, dijo Sucre.
"En este país tenemos que ponernos de acuerdo en una política de inversiones públicas y privadas en las que se actúe consolidadamente y no como hasta ahora, donde el gobierno por un lado promueve la agricultura, cuando la empresa privada estimula los puertos y las telecomunicaciones".
El CoNEP recomienda en este sentido, desarrollar un estudio de las proyecciones económicas, para entonces programar las recaudaciones y gastos del Estado y relacionarlos con los objetivos económicos.
"Queremos ver un Estado que sea promotor de crecimiento económico y no un nivelador social", agregó el empresario.
Explicó que el presupuesto nacional del cual forma parte los ingresos fiscales, es el instrumento más grande que tiene el gobierno para orientar la economía, entonces a partir de este punto lo importante es saber cuál es la política de incentivos que el Estado desarrollará para cobrar impuestos.
Sin embargo, reconoció que ciertamente que hay muchos impuestos que son ineficientes, por lo que no ve ningún problema que estos se eliminen, porque ello ayudará a mejorar la política de cobro.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio Industrias y Agricultura de Panamá, Manuel José Paredes, indicó que es necesario que el Gobierno aterrice y defina qué se incluirá en las reformas, "porque no se puede continuar con las adivinanzas y especulación en un tema tan sensitivo".
Según Paredes, los inversionistas, antes de concretar cualquier negocio, lo primero que analizan es la estructura fiscal del país, y si este punto está en un limbo, la inversión se aguanta.
"El gobierno tiene más de un año de hablar de reformas tributarias, y nadie sabe de qué se trata" dijo Paredes quien recomendó sacar al país de esta incertidumbre y decir que es lo que se pretende hacer".
El presidente de la Cámara de Comercio, reconoció que nunca será un buen momento para ejecutar una reforma, sin embargo hace falta definir cuanto antes lo que incluye el cambio.
Por su parte, Moisés Cohen, director de la Asociación Panameña de Bancos, también reconoció que por el momento este sector no ha recibido ningún informe relacionado con reformas tributarias, pero esperan ser consultados para que los cambios no afecten al sector. Cohen indicó que en la actualidad, es un plan que se encuentra en estructuración, y mal se podría criticar algo que no se conoce.
Pero ello no deja de crear incertidumbre en la banca, cuando el ex viceministro de Economía, Ricardo Quijano, reveló que el Gobierno ya tiene listo el borrador del proyecto que incluye gravar con nuevos impuestos a la banca, a sus activos líquidos y en la cartera de inversión.