Cerca de un millar de altos funcionarios y empresarios se reunieron ayer en la ciudad de Hanghzou (este) durante la VI Cumbre Empresarial entre China, Latinoamérica y el Caribe, con el reto de darle un vuelco a sus intercambios y llevarlos mucho más allá de la compraventa de recursos naturales.
El encuentro, organizado por el Consejo de China para la Promoción del Comercio Internacional (CCPIT, en sus siglas internacionales), el Banco Popular de China (central) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID, del que Pekín es miembro desde 2009), es la principal cita empresarial anual entre estas regiones.
Al igual que en ediciones anteriores, como la celebrada en Lima el año pasado, también cuentan con representación los países centroamericanos y caribeños que no tienen relaciones diplomáticas con China y tratan de reforzar sus lazos comerciales con el gigante asiático.
"En un periodo de apenas 12 años, el ascenso de China se ha alineado con las tendencias comerciales de Latinoamérica y eso ha cambiado permanentemente la estructura de los mercados mundiales para muchos de sus productos clave", afirmó el presidente del BID, Luis Alberto Moreno. La cumbre se celebra de forma anual, organizada en China en los años pares.