Las corporaciones estadounidenses y los analistas financieros acogieron con agrado ayer el salto señalaron que un comercio provechoso todavía está lejano.
China y Estados Unidos lograron ayer un acuerdo que puede permitir un rápido ingreso de China en la Organización Mundial de Comercio que tiene 134 miembros, aunque antes tendrá que lograr convenios similares con la Unión Europea (UE) y otros.
Las empresas norteamericanas que pueden salir más beneficiadas son las de aviación, motores y químicas si se levantan los aranceles en China, con sus clientes potenciales de hasta 1.200 millones.
También saldrán beneficiadas las compañías de servicios financieros, telecomunicaciones, computadoras, productos agrícolas y de producción de energía.
El fabricante de aviones Boeing Co, el exportador número uno norteamericano a China, elogió a los negociadores norteamericanos por su acuerdo con China, a quien esperan vender aviones comerciales, piezas y servicios por valor de 120.000 millones de dólares en los próximos 20 años.
El director ejecutivo de Boeing Phil Condit dijo en un comunicado:
"El acuerdo abre amplios mercados nuevos para los productos y servicios de Estados Unidos y tengo la confianza máxima de que la fuerza laboral altamente calificada y productiva de Estados Unidos ganará nuevos negocios...en los próximos años".
El jefe ejecutivo de General Motors John F. Smith, Jr. dijo que la compañía estaba contenta con el acuerdo agregando que el principal fabricante de coches norteamericano "apoya firmemente el acceso de China a la OMC en términos comerciales viables".
Traer a China al orden multilateral del comercio y a la corriente principal de la comunidad del comercio "es algo en los mejores intereses de todos", dijo.
Un portavoz de Ford Motor Co, que es dueño del 30 por ciento de Jiang Ling Motors Corp. en China, dijo que el acuerdo agradaba a Ford que "espera expandir su participación en China".
Chuck Mulloy, un portavoz para el fabricante de semiconductores Intel Corp, que abrió una fábrica de ensamblaje y pruebas en China hace dos años, dijo que el acuerdo beneficiará a Intel, especialmente si los aranceles se eliminan eventualmente sobre exportaciones de alta tecnología a China.
Dijo que el mercado semiconductor chino -actualmente valorado en 8.000 millones de dólares al año- puede llegar a ser el mayor del mundo para el año 2000.
Un portavoz para la firma de telecomunicaciones AT&T dijo que la firma está esperando detalles del acuerdo pero que en general parecía positivo para los clientes y la industria de las telecomunicaciones, en general.