Unas 123 empresas establecidas en el país lograron establecer contactos para vender Dióxido de Carbono, o CO2, a un precio que oscila entre 6 y 21 dólares la tonelada.
Los contactos se hicieron con 125 compradores de países desarrollados que estuvieron presentes en el país, para cumplir con el Protocolo de Kyoto, toda vez que necesitan obtener estos bonos para validar la reducción de la emisión de gases.
Ya en Panamá empresas como Coca-Cola, AES Panamá, Fortuna y Cerro Patacón, así como otras de energía eólica, biocombustibles e hidroeléctricas participan con proyectos para este negocio.
Tan solo el año pasado unas 75 empresas se mostraron interesadas en estudiar la posibilidad de comprar los certificados de reducción de emisiones provenientes del portafolio de proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de Panamá, según informes de la Autoridad del Medio Ambiente (ANAM).
El MDL es un acuerdo suscrito en el Protocolo de Kyoto, que permite a los gobiernos de los países industrializados y a las empresas (personas naturales o jurídicas, entidades públicas o privadas) suscribir acuerdos para cumplir con metas de reducción de emisiones de carbono.
El Mecanismo de Desarrollo Limpio permite también la posibilidad de transferir tecnologías limpias a los países en vía de desarrollo, como es el caso de Panamá.
Respecto a la importancia en la venta de CO2, Eduardo Reyes, subadministrador de la ANAM, dijo que solo en el caso del saneamiento de la Bahía se ha estimado que se pueden reducir unas 300 mil a 400 mil toneladas de CO2 por año, en un período de 10 años.
En el mundo. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) del Banconco Mundial, estima que, de aquí al año 2050, las emisiones de CO2 en el mundo deberían disminuir a menos de 10.000 millones de toneladas por año.
Esto sería para evitar las repercusiones ambientales potencialmente catastróficas que se prevé afectarán a los países en desarrollo en forma desproporcionada.
Mientras, el Informe Stern i, publicado en 2006, estima que el financiamiento del carbono posee el potencial de representar el 25% de todas las medidas que se necesitan para estabilizar las emisiones.