Compañías navieras y empresarios hondureños advirtieron ayer sobre el peligro de una fuga de clientes de Puerto Cortés, uno de los más importantes de Centroamérica, debido a un incremento en los costos de operación.
En enero pasado entró en vigencia un contrato firmado entre el Gobierno hondureño y la empresa Camiones y Motores (Camosa), que instalará un sistema de seguridad de rayos X en las instalaciones de la Empresa Nacional Portuaria (ENP) en Puerto Cortés para cumplir los requerimientos de seguridad de Estados Unidos.