La incertidumbre sobre lo que ocurra en Irak impulsa a las empresas a postergar muchas decisiones de inversión, dijo ayer el presidente de la Reserva Federal (Fed, banco central) estadounidense Ben Bernanke, que sin embargo afirmó que los problemas financieros actuales no podrán impedir una recuperación económica en 2003 y 2004.
"La enorme incertidumbre sobre la situación en Irak y otros "puntos calientes" en el exterior continúa representando un duro obstáculo a la planificación de las empresas", dijo Bernanke durante un discurso en Minnesota.
"Pienso que esa incertidumbre tendrá que reducirse significativamente antes de que podamos tener una estimación real de la capacidad de las fuerzas económicas en una naciente recuperación" económica, agregó.
Sin embargo, hay una serie de factores -como una mayor liquidez- que apuntan a un aumento de la inversión y la ocupación en los próximos meses, dijo. "La mayoría de las empresas tiene amplios activos líquidos y de caja para financiar inversión internamente, y tienen suficiente acceso a los mercados de capital como para financiar inversión externamente", aseguró.
La mayoría de los bancos parecen estar dispuestos a prestar, considerando que están siendo "bañados" con altos niveles de capital, lo cual es muy diferente a la situación que existía tras la recesión de 1990-91, dijo. El consumo y el sistema bancario parecen estár en buen estado financiero para apoyar una recuperación de Estados Unidos este año, pero el sector empresarial presenta una situación menos homogénea, explicó.