La gripe AH1N1 sigue extendiéndose por todo el mundo y, ante la posibilidad de ver sus oficinas vacías de empleados, numerosas empresas del sector tecnológico se están preparando para evitar contagios y seguir funcionando aunque la pandemia se agudice.
Ningún directivo quiere ser alarmista públicamente, pero en la mente de todos están las recientes epidemias de SARS y gripe aviar y su costo económico de miles de millones de dólares.
Muchas compañías diseñaron entonces planes de emergencia que ahora están siendo desempolvados y puestos en práctica.
La telefonía móvil Sprint puso en marcha su plan de contingencia después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertara la pasada semana y ha ido endureciendo las medidas de prevención a al tiempo que aquella elevaba el nivel de alarma.
La firma ha restringido los viajes de sus empleados a México y obliga a los trabajadores que visiten zonas fronterizas con este país a que lo notifiquen a la empresa.
Sprint sopesa introducir otras precauciones más severas como desinfectar sus oficinas en zonas donde se han registrados casos de gripe o eliminar reuniones cara a cara entre empleados de estas áreas.
Ni Sprint ni la mayoría de las empresas estadounidenses que operan en México han cerrado sus oficinas en ese país, pero están recomendando a sus empleados a que sólo vayan a trabajar si es absolutamente necesario.
"Microsoft México ha instado a sus empleados a trabajar de manera remota", dijo a EFE un portavoz de Microsoft.
Para facilitar las cosas, el grupo ha puesto a disposición de empleados y empresas la descarga gratuita de Office Live Meeting, una herramienta que permite realizar videoconferencias, conectarse a reuniones o publicar presentaciones, entre otras tareas, a través de Internet.