Tras mantener durante años una tensa relación debido a sus diferencias en torno a las certificaciones ambientales que debe cumplir la madera chilena para ser exportada, las empresas forestales y los grupos ambientalistas acordaron una tregua, e incluso están a punto de firmar un acuerdo de dejaría atrás los conflictos que históricamente los han enemistado.
La noticia fue confirmada por la directora de la agrupación ecológica Defensores del Bosque, Malú Sierra, quien afirmó que durante abril se realizó en Estados Unidos una reunión entre los grupos ambientalistas y las forestales Arauco y Mininco con el objetivo llegar a un acuerdo sobre las certificaciones con que deben cumplir las empresas madereras nacionales para exportar suproducción.
En la reunión, las agrupaciones ambientales se comprometieron a poner fin a la campaña que desplegaron durante los primeros meses del año contra las exportaciones chilenas de madera y que tuvieron como principal efecto que la compañía norteamericana Andersen dejara de comprar la madera chilena antes que contar con el sello FSC, como era exigido por los ecologistas.
Sierra aseguró que existen “grandes posibilidades” de llegar a un acuerdo definitivo con las forestales a fines de julio y que el entendimiento directo entre los ecologistas y las forestales ha sido mucho más fructífero que las negociaciones anteriores, en que también participaron miembros del Gobierno.