Economía

Empresas y gobierno


Estoy convencido, de que las estructuras económicas, avanzan más rapidamente cuando ocupan un lugar en la mente de los gobernantes. No menos de un autor ha señalado que la pobreza y el atraso de los países nuestros se debe a la desidia de sus gobernantes.
Los colectivos políticos, así como las empresas públicas y privadas encuentran su mayor expresión y avance cuando dentro de sus filas interactúan y militan personas con cualidades de liderazgo. Siendo el entusiasmo, la sinceridad, honestidad y conocimiento de causa y efecto, sensaciones y reacciones, los instrumentos por los cuales los líderes pulsan las oportunidades de adelanto subyacentes dentro de las organizaciones.
Quiero traer a este espacio sólo unos breves comentarios que rondan en mi mente como molestos moscardones difíciles de eliminar, de no ser por el recurso libre y soberano que nos ofrece la prensa escrita, gracias a Johannes (Juan) Gutemberg, el inventor del sistema de imprenta con carácteres móviles, entre 1394 y 1468.
En una economía de mercado, como la que tenemos en Panamá, llámese capitalista, de libre competencia, o de libre oferta y demanda, existen dos sectores responsables del buen desenvolvimiento de las actividades productivas del país.
Estos son el Sector Privado y el Sector Gobierno. Ambos sectores son producto del designio de nuestros antecesores más voraces, del mismo modo que siguen la evolución que experimentan todas las sociedades. Tienen la no pequeña responsabilidad de suministrar todos los bienes y servicios que esta misma sociedad requiere, para poder subsistir a través del tiempo.
Es así como tan importante es la producción de un catre de campaña, como la producción de hortalizas, garbanzos, frutas, calzados, betún para lustrar los mismos, así como el suministro de una manta completa, (no agujereada), para abrigar el cuerpo durante las noches frías. Todos estos bienes que producen las empresas, así como los que utilizamos a diario, cuando visitamos las instituciones públicas, son las que dan sentido a nuestras vidas en materia de la satisfacción de las necesidades primarias.
Pero he aquí, que ninguno de estos dos sectores, (el privado y el público) subsiste uno independientemente del otro. Ambos dan forma y originan entre sí a una amplia corriente de producción y servicios, información, compra y venta, tributos, tecnología , símbolos, ideas, observaciones, quejas, protestas, etc.
El Sector Privado vive del Sector Público o Gobierno, de tal modo que el Presupuesto Público, que consume y gasta el gobierno, va a dar al Sector Privado. Más llano y sencillo, debe decirse que el principal comprador de la empresa privada es el gobierno.
De allí (empresas), obtenemos los materiales, equipos, enseres, repuestos y todo tipo de bien que el Sector Gobierno necesita para operar. El 80% del gasto que el gobierno realiza en pagar al empleado público, es consumido en el Sector Privado. De otra manera el gasto del Sector Gobierno, es el ingreso o ganancia del Sector Privado, porque el gobierno no produce bienes para subsistir; produce servicios: educación, salud, correos, policía, bomberos, aguas, etc, para la satisfacción del ciudadano. Por esto decimos que el bien del Sector Público es el bien del Sector Privado.
¿Cómo se sustenta esta dicotomía; empresa privada y gobierno? La empresa privada devuelve al Estado (Gobierno) por vía de los impuestos, tasas, contribuciones especiales y otras rentas, parte de las ganancias acaecidas durante el período -un año-, y con este dinero, el Sector Gobierno puede seguir operando, pagando a sus empleados, y comprando los bienes que necesita para subsistir.,
Pero el punto crucial es este. Si el gobierno opera mal, este desgreño o mal se traslada al Sector Privado causándole ruina, desconcierto y desánimo entre otros calificativos poco deseables. De tal manera que la eficiencia del Sector Público, es la eficiencia del Sector Privado por vía de la eficiencia de los servicios trasladada al Sector Privado.
Por ejemplo, si el gobierno tiene celeridad en los trámites, y le paga a tiempo a las empresas, estas contarán con suficiente capital o liquidez financiera para atender sus operaciones; podrán pagar a sus empleados a tiempo, podrán realimentar el stock de mercancías, cancelarán sus deudas a tiempo -entre estas a los impuestos- etc.
Además, tendrá el empresario más agallas para invertir, trayendo con esto mayor flujo de bienes y servicios al país, mayores oportunidades de empleo, mayor demanda entre otros acariciados, tanto por el ciudadano común como por el gobierno y las empresas.
Por ello una política constante de los gobiernos debe ser el mejoramiento y el fortalecimiento de las instituciones públicas. Se impone dentro de las instituciones públicas el uso de instrumentos como estos: la Evaluación del Desempeño, una Carrera Administrativa acorde a nuestros tiempos, a nuestra tecnología y al avance que experimenta el país. La promoción en las instituciones, según la responsabilidad y eficiencia en los cargos. Se impone la inducción para los funcionarios que recién entran al sistema. Se impone el entusiasmo de los Departamentos de Recursos Humanos, desarrollando iniciativas deportivas y culturales, que impacten positivamente en el ánimo de los funcionarios.
Pero si en vez le damos los cargos a quienes no han laborado para ganarlos, le aumentamos el salario a dos o tres fulanos por razones políticas, metemos a ciudadanos a laborar en las instituciones, cual si introdujéramos ganado en el corral, y si nos olvidamos del conductor, que sale todos los días a la calle a exponer su vida, y no le mejoramos el salario que ya data de 15 ó 20 años... no estamos haciendo justicia; sólo estamos sosteniendo y perpetuando los males de la administración generando una corriente de reacciones negativas que operan de manera inversamente proporcional a los fines por los cuales han sido edificadas las estructuras y organizaciones.
La implementación de la Carrera Administrativa en el gobierno, puede considerarse un avance si esta conlleva el ordenamiento de la institución, si esta promueve el respeto y el trabajo organizado y eficiente en la institución. Si no es así, significará años de retroceso y el empleado gubernamental seguirá siendo pasto y objeto de las relaciones de poder que imperan a lo interno de las organizaciones.
En cuanto a la empresa privada, esta vivirá a expensas del bien hacer del Sector Público y aquella será el principal aliado en materia de creación de nuevas empresas, nuevos puestos de trabajo, de la innovación tecnológica, de la creación de nuevos procesos administrativos y productivos, amén de la implementación de los nuevos modelos, en la búsqueda de la mayor eficiencia en el menor tiempo posible, el menor uso de los recursos productivos y la satisfacción del trabajador y del consumidor de los productos que genera este gran aparato productivo, sobre las bases de la organización empresarial y el gobierno.


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74762
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América