Los empleados de Aerolíneas Argentinas mantenían ayer sus campamentos de protesta en los aeropuertos metropolitano y de Ezeiza, así como la ocupación de dos locales de la empresa, mientras uno de los sindicatos instaba a un boicot contra productos y compañías españolas en Argentina.
El titular de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Ariel Basteiro, dijo por el canal de cable TN que si Aerolíneas quiebra, los trabajadores impulsarán un boicot contra los "productos y compañías españolas" en Argentina, como bancos, compañías de servicios y petroleras de primera línea.
La ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, regresó ayer de Madrid después de tres días de infructuosas negociaciones con la española Sociedad de Empresas de Participaciones Industriales (SEPI, dueña del 85% de las acciones) y de inmediato, sin formular declaraciones, se dirigió a la Casa de Gobierno para encontrarse con el presidente Fernando de la Rúa. En tanto, los empleados de la aerolínea seguían sus campamentos de protesta en el aeropuerto metropolitano (cabotaje) Jorge Newbery y en la terminal internacional de Ezeiza, así como la ocupación de dos locales de la compañía en Buenos Aires.