Los miembros de unos 10 millones de hogares en Estados Unidos no podrán ver televisión a partir del 17 de febrero del 2009 --dentro de nueve meses y siete días--, a menos que adquieran o hagan una de las siguientes tres cosas: 1) comprar un nuevo televisor de recepción digital y una mejor antena externa; 2) adquirir una "caja convertidora" a digital; 3) contratar los servicios de televisión por cable o vía satelital.
Ello se debe a que por mandato de ley federal, y a partir de esa fecha, establecida por el Congreso de la nación, todas las televisoras estadounidenses deberán difundir sus programas en señal digital y no análoga como lo vienen haciendo hasta ahora. (Ver glosario aparte)
De manera que quienes solamente posean televisores que reciben la señal "por aire", o analógicos, y no disponen del equipo o tecnología que les permita recibir la digital, se perderán sus programas favoritos.
Pero la amenaza de este "apagón televisivo" ??" que para evitarlo deben invertir, como mínimo, unos 40 o 50 dólares-- no podía llegar en época más inoportuna.
Cambios de conducta.
Resulta que la recesión económica que golpea a Estados Unidos, y de la que hoy prácticamente nadie duda de su presencia, ha ocasionado cambios importantes en la conducta de sus habitantes.
Por ejemplo, y según reporte oficial de la Oficina de Análisis Económico (Bureau of Economic Análisis, BEA), el cambio ha hecho que los estadounidenses reduzcan sus gastos, principalmente en vicios: casinos, joyería, viajes, vehículos y bebidas alcohólicas.
De modo que ahora ellos pasan más metidos en casa. Entonces ven televisión durante más tiempo, sus conversaciones telefónicas son más frecuentes y más prolongadas, manejan más "al centavo" su dinero y, sin duda pensando en que la situación debe mejorar, se involucran más en procurar un mejor gobierno y hasta buscan más apoyo espiritual.
En efecto, de noviembre del 2007 a la fecha, los rubros de gastos de consumidor que más han subido son las compras de televisores, los cargos por servicios bancarios, las contribuciones políticas y religiosas y el gasto telefónico, según el informe del BEA.
Transición televisiva.
Para esta mutación, las televisoras estadounidenses se vienen preparando desde la década de los 90.
En nuestros países, por ejemplo, la mayoría de los estudios y salas de edición de las televisoras funcionan casi totalmente con equipos digitales desde hace varios años.
Y no sería de extrañar que también se piense en efectuar el cambio, especialmente ahora que Estados Unidos obligue a usar la recepción digital, Los fabricantes estarían muy gustosos en hacerlo y así dedicarse a producir únicamente televisores equipados para recibir señal digital. Pero bueno, en Estados Unidos hay más de 34 millones de hogares que reciben señales abiertas "de aire" en la actualidad. Aunque de manera exclusiva ??" esto es, que solo este tipo de señal recibe ??" son únicamente unos 20 millones de hogares. Estos últimos disponen de unos 70 millones de televisores que son los que quedarían en riesgo de perder su recepción televisiva. Pero a lo largo de los últimos meses esa cantidad se ha reducido aproximadamente a la mitad.
Millonaria campaña.
A estos hogares es que el gobierno y las televisoras han dirigido una campaña, que cuesta mil millones de dólares, a favor del cambio oportuno.
Ello aparte de que, de las arcas gubernamentales, todo hogar tiene derecho a recibir $40 para que se ayude a pagar un nuevo televisor digital, una caja convertidora, y/o una mejor antena.
Los televisores digitales, en Estados Unidos, tienen un precio que arranca con $100. Las cajas convertidoras se venden a precios que varía entre $40 y $70.
Para determinar si un televisor es digital basta con revisar su manual, porque en alguna parte debe tener la indicación de que ell aparato tiene incorporado un sintonizador del Advance Television Systems Comité (ATSC)
Las siglas HDTV se refieren a una mejor calidad del televisor digital.
Menos juego, pocos viajes.
En cuanto a los otros rubros, el juego en casino, por ejemplo, el descenso viene bien marcado desde finales del año pasado. En Nevada "Las Vegas, Reno y Carson City" las ganancias mermaron en un 6% en el 2007 y en lo que va de este año las cosas siguen peor.
El operador privado de casinos Tropicana Entertainment solicitó formalmente protección por bancarrota. Se convirtió así en la más grande compañía en solicitarlo desde que la economía estadounidense empezó a decrecer.
Los viajes "nacionales e internacionales", por su parte, se han traído a tierra al menos 300 aviones Boeing.
Continental, la más reciente en anunciar la reducción de sus servicios, informó que eliminará 3 mil empleos y retira 67 aviones. United días antes eliminó 1.100 empleos y retiró 100 aviones. American retiró 85 aviones y anunció el cobro de $15 por maleta y $25 por la segunda, en cada vuelo.
Y para cerrar con broche de oro, los tres fabricantes de vehículos automotores de Detroit fueron superados, por primera vez, en mayo, por sus rivales asiáticos. Además, el auto sedan fue el que más se vendió en los Estados Unidos por primera vez en 16 años. Y todo esto en medio de la posibilidad de que millones de televisores queden en negro.