En una misión imposible se ha convertido la entrada de productos panameños a Costa Rica. A pesar de los esfuerzos realizados por Panamá, la entrada de productos de valor agregado de pollo no podrá hacerse realidad ya que el vecino país estableció "normas nacionales" que se convierten en una gran barrera arancelaria, restringiendo las importaciones panameñas.
De nada le ha servido a empresas como Grupo Melo, S.A., tener las certificaciones correspondientes para realizar las importaciones, que a la fecha han generado pérdidas millonarias.
Desde hace un mes, esta empresa lucha por vencer el cerco establecido por Costa Rica, que se aplicó a raíz de la detección de la bacteria salmonella en sus productos.
Por ello, la planta tuvo que someterse nuevamente a una serie de evaluaciones a pesar de que la procesadora de Embutidos y Conservas de Pollo, S.A. logró ser certificada o calificada como apta mediante la revisión de todos sus sistemas de control sanitario.
En una reciente visita realizada por las autoridades costarricenses y en presencia de la Dirección de Salud Animal del MIDA, laboratorios, áreas embalaje y producción fueron sometidas a una auditoría "en origen".
A pesar de los resultados, que no mostraron ningún tipo de incoveniente fitosanitario, Costa Rica insistió en rechazar la entrada del producto a pesar de que la planta está aprobada y el sistema de producción también.
Enso Rodríguez, director de Sanidad Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), indicó que el vecino país sustenta el cierre, aduciendo la aplicación de normativas internas, donde no figura el trato nacional o "reciprocidad" hacia Panamá.
Así se origina un conflicto comercial, que no sólo afecta a ésta empresa, ya que también a otras dedicadas a la exportación/importación de huevos fértiles las han cercado sin que las autoridades hayan emitido notificación.
A pesar de los esfuerzos realizados por El Panamá América para conocer las impresiones de la ministra Lynette Stanziola, las diligencias fueron infructuosas.
Las discrepancias comerciales entre Panamá y Costa Rica se incrementaron desde hace un mes, debido a la restricción que estableció este último a las importaciones de productos de valor agregado de pollo, por detectárseles, supuestamente, salmonella.
Más de tres análisis y pruebas microbiológicas de laboratorio elaboradas bajo los más estrictos estándares de seguridad, certificaron que los productos no estaban contaminados con la bacteria.
Tanto pruebas realizadas por el Ministerio de Salud (MINSA), el laboratorio privado Expert-Lab, Microtec, S.A en Costa Rica y el laboratorio Interno del Grupo MELO arrojaron resultados negativos, contrarrestando los argumentos en los cuales se basaron las autoridades costarricenses para retener las importaciones, a pesar de que la empresa utiliza las más estrictas normas de bio-seguridad en el procesamiento de sus productos.
En cuerda floja exportación de pollo
Las normas aplicadas en Costa Rica restringen las importaciones de productos panameños.