En una nota de prensa del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), se informa que esta reunión será presidida por la directora de negociaciones comerciales internacionales, Diana Salazar; también estará presente Ricardo Ramírez, director adjunto de Consultoría Jurídica de Negociaciones.
Luego de suspenderse temporalmente las negociaciones en 1999, Panamá y México las reanudaron en noviembre de 2001, tras la visita al país del presidente Vicente Fox.
En la ronda de noviembre pasado, el viceministro de Comercio Exterior (VICOMEX), Melitón Arrocha, mencionó que se abordaron temas relacionados a los textos de bienes, servicios financieros e inversión obteniendo avances sustanciales.
Mientras que en enero del presente año, los negociadores de Panamá viajaron a México para proseguir las negociaciones del texto normativo simultáneamente en los mismos temas. Arrocha reconoció que la situación del TLC con México es "compleja", ya que el Tratado se encuentra en una fase avanzada de negociación, y los temas pendientes, en términos generales, son más sensibles.
No obstante, mostró su confianza en que el sector privado acompañará y apoyará al equipo negociador en la referida reunión. El informe comercial bilateral proporcionado por el VICOMEX, señala que Panamá exportó en el 2001 a México unos B/.15,396,963 millones e importó B/.118,345,637.
No, no. A ellos también les gusta, lo que pasa es que a lo mejor sus señoras no los dejan comprarlos.
A ella le encanta que yo lo tenga. Disfruta igual que yo.
Sí, es un bote de pesca de 62 pies, muy cómodo, tiene tres camarotes, todas las facilidades de una casa realmente. Cuando hay marea muy baja lo dejo en la terminal de cruceros, de lo contrario lo dejo en el Miramar.
Tengo un avión y un helicóptero. El avión es de dos pilotos, muy rápido, acomodado para ocho pasajeros, lo uso todos los meses para ir a Guatemala, a Suramérica, México, el Caribe y toda América. Tengo un piloto y un copiloto. El helicóptero es en conjunto con dos socios más, lo usamos para cosas aquí locales. Vamos a la playa mucho en él, porque es muy cómodo salir de Atlapa y en 15 minutos estamos en la playa. Aunque ahora la carretera también es rápida, porque hubo un buen gobierno que se le ocurrió mejorarla.
Realmente no. Afortunadamente tengo amor, salud y juguetitos por ahí, pero sobre todo tengo mucha paz.
Por supuesto que sí, el carácter fuerte no tiene nada que ver con no ser romántico y muy detallista.
Yo creo que el haber sido presidente (vuelve a sonreír).
Porqué me preguntas eso. (ja, ja, ja. Se sonroja). Yo supongo que sí, evaluándolo desde la perspectiva de la otra parte. Si tú te "arrancas" con tus amigos es portarte mal, ¿o no?.
Trabajo. Lo importante, si puedo dejar un mensaje para la juventud, es prepararse muy bien académicamente, estudiar mucho y algo que te guste y permita tu realización personal y tu superación.
Siempre. Era una meta en mi vida, me preparé y afortunadamente el pueblo panameño me permitió hacerlo realidad.
Me encantó.
(Ja, ja, ja) No sé.
Sí como no, uno fundamental: recuperé mi libertad (je, je, je). Créeme que lo que haces cuando entras a la presidencia es poner tu libertad en las escalinatas del Palacio Presidencial y dejarla allí hasta el día que sales.
No he dicho eso. Dije que a lo mejor (sonríe). Además, tendría que aburrirme de muchas de las cosas que estoy haciendo ahora. Tú sabes qué pasa, es que uno ve muchas cosas deteriorándose y cree que puede ayudar a que se mejore. Con todo el respeto tengo que decir, aunque no quiero pelear con nadie, que el país está por un camino que considero equivocado y no veo un liderazgo fuerte para cambiar las cosas. Me duele muchísimo y quisiera que las cosas fueran mucho mejor.
Ahora mis metas están en función de ver el éxito de mis hijas en su vida personal y profesional y de mis nietos. Estoy trabajando para dejarle como herencia a mis cinco nietos, la educación universitaria paga.
Si los tuviera lo hiciera sin que se diera cuenta mi esposa. Ella no quiere saber de una casa o de alguna propiedad más, porque tenemos demasiadas cosas; de verdad, una casa en Panamá, una en Cerro Azul (donde nunca voy), una en la playa (Punta Barco), en Boquete y todas son trabajo, ¿no?.
No, por el momento no. Tengo un par de edificios, pero los estoy vendiendo así que no vale la pena ni mencionarlos. La situación es muy difícil, en estos momentos hay que tener mucho cuidado en cómo y en qué se invierte.
Sí. Mi casa en Boquete es la de toda mi vida, mi padre me la regaló antes de morir. La de Panamá, donde me mudé desde 1982, también; la casa de Punta Barco es más reciente con 6 ó 7 años de tenerla, la de Cerro Azul tiene más de 20 años. La de Boquete tiene mi edad, 55 años.