Por lo general la pregunta queda en el aire, pues no encuentra eco en la Autoridad de Protección al Consumidor y menos en las siete asociaciones de consumidores que operan en el país.
Si la vida fuera una ficción, al menos el Chapulín Colorado respondería, señalaron algunos entrevistados.
"Lo que sucede es que las asociaciones de consumidores no defienden a nadie. Solo salen cuando ven la posibilidad de entablar una demanda en contra de alguna compañía, y así recoger algunos dólares", dice sin ambages una fuente de la Autoridad.
La fuente, que pidió la reserva de su nombre, agregó que estas asociaciones deben ser un soporte de la labor que realizan las autoridades.
Sin embargo, Pedro Acosta, de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios (UNCUREPA), respondió que las asociaciones luchan por el bienestar de los consumidores y no por lo que puedan recibir a cambio.
"De no ser por las diversas acciones que hemos realizado, Panamá no contaría con leyes en defensa de los consumidores", manifestó convencido.
Curiosamente, se informó que en los tres primeros meses de este año estas asociaciones han presentado menos de cinco quejas ante las autoridades.
Un sondeo realizado por Panamá América reveló que los consumidores se sienten desprotegidos y no perciben que las asociaciones los representen.
Margareth Rivera, una panameña de 50 años cree que las autoridades y las asociaciones deben trabajar juntas, pues "de no llegar a un acuerdo, continuará el desamparo".
Pedro Acosta, de la UNCUREPA, es el dirigente más reconocido. En su diestra siempre lleva un maletín negro en donde reposan, según dice, gran parte de los casos que lleva en defensa de los consumidores.
Reconoce que la batalla es difícil, pues son agrupaciones sin fines de lucro que obtienen el financiamiento de algunas organizaciones internacionales, donaciones, y de los fondos de los miembros.
En su caso, esto hace que un mes tengan una oficina y el otro no. Por eso, el mismo es una especie de archivo ambulante.
Igual ocurre con el Instituto de Estudios y Defensa del Consumidor, que sólo tiene dinero para la reproducción de los trabajos de investigación, de acuerdo con su presidente Vicente Aguirre.
Giovani Fletcher, presidente del Instituto Panameño de Derecho de Consumidores y Usuarios, explicó que la Autoridad de Protección al Consumidor les aporta un 10% del presupuesto de publicidad que maneja, lo que "es muy poco". Este año el aporte será de $2,500 que deben ser repartidos entre las siete asociaciones.
Ante este panorama la suspicacia aumenta, mientras que los consumidores esperan al menos a un Chapulín Colorado que les responda su pregunta.