Sentarse entre robots que hablan, caminan, juegan fútbol, hacen, yoga, bailan bachata y son capaces de llevarte de la mano, parece una actividad propia de países asiáticos o norteamericanos, sin embargo, en Panamá también es posible.
Mediante un convenio entre la Universidad Carlos Tercero de Madrid y la Universidad de Panamá (UP), con la ayuda de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (Aecid), Panamá ha conseguido en apoyo de 600 mil dólares mediante el cual se adquirieron los prototipos de robots para empezar a hacer pruebas de inteligencia artificial.
Ariel Vernaza, profesor de la materia de inteligencia artificial de la UP, explicó que actualmente el campo laboral para quienes estudian las carreras de robótica están creciendo en el país y mencionó algunos sectores como el de las telecomunicaciones, la programación de y la ingeniería informática, como fuertes fuentes de empleo para estos profesionales.
Sin embargo, la intención de las investigaciones que se realizan en la UP, además de expandir el conocimiento sobre inteligencia artificial del estudiantado, es desarrollar programas que puedan ser implementados por el país.
"La idea es que descubramos la manera en que los robots puedan realizar tareas que no debemos hacer los humanos, pues son perjudiciales para nosotros, como trabajar en un botadero de basura", explicó el profesor.
Hoy día en la principal universidad panameña reposan más de 10 robots con diferentes formas, colores y posibilidades de programación, en los cuales los estudiantes pueden poner en práctica sus habilidades y conocimientos.
Incluso hay estudiantes que han desarrollado programaciones para que los robots hablen, bailen, caminen, hagan deportes e incluso labores de trabajo que usualmente realizamos los humanos.
Sin embargo, al conversar con alumnos de último año de la carrera de robótica, la mayoría de ellos están enfocados en insertarse en empresas programadoras de portales web y desarrolladoras de para equipos móviles, ya que "esta es la tendencia del mercado en Panamá".
Tal es el caso de José Quintero, un estudiante que fue capaz de hacer que un robot que pueda mantener una conversación con un humano. Sin embargo, sus aspiraciones se centran más en el desarrollo y programación de redes informáticas.
Por su parte, el ingeniero Franklin Castrellón comentó que en Panamá, a pesar de que las vacantes para este tipo de ingeniería o programación son limitados, los salarios son altamente competitivos, ya que la oferta profesional no es tan extensa aún.
Con esto coincidió Vernaza, quien explicó que el desarrollo, las pruebas y la programación de la robótica es bastante costosa y lo ejemplificó al asegurar que "Nao" (uno de los robots de prueba que tiene la UP) tiene un costo de $10 mil.
Concurso
- Durante los próximos meses, estudiantes panameños estarán
- viajando a China a concursar en la competencia internacional de Robocup 2015.
- Los ganadores de esta segunda versión fueron escogidos durante el mes de mayo. Iván Armuelles, miembro del Comité Nacional de Robótica, agregó que durante esta versión se encontraron buenos proyectos y talentos en los jóvenes.
- Por su parte, Jorge Motta, secretario de la Senacyt, ha comentado que el objetivo del
- concurso es que los estudiantes aprendan de una manera más divertida los conceptos y prácticas de la matemática.
- Durante el concurso se pueden observar diferentes tipos de
- robots que realizan actividades.