El consumo privado se contrajo en Portugal durante el mes de julio un 5.2 % respecto al año anterior, y la actividad económica se redujo un 2.4 %, las menores caídas mensuales desde hace más de diez meses.
Así se desprende de los datos divulgados por el Banco de Portugal (BP) en su informe sobre la coyuntura económica del país y que reflejan una ralentización del retroceso registrado en la mayoría de sus indicadores, en un contexto de severa crisis económica.
Tanto el dato de consumo como el de actividad han mejorado de forma moderada desde principios de año, aunque siguen siendo negativos.
El continuo declive del consumo privado es uno de los principales motivos que explican el agravamiento de la recesión lusa, con una caída en el primer semestre del año del PIB del 3.3 %, ligeramente superior a lo esperado.También es una de las razones de la bajada del 3.1 % de los ingresos fiscales del Estado en los seis primeros meses de 2012, lo que complica el cumplimiento de los objetivos de reducción del déficit.