Fondo Fiduciario, dos palabras que valen 2 mil 500 millones de dólares, una cantidad de dinero que pocos panameños han visto en su vida, a pesar de que tecnicamente esa plata les pertenece.
El panorama comienza a aclararse, luego que el Plan Juliao sufriera una transformación total, al acordarse en la Asamblea que el "ahorro nacional" no será utilizado para pagar la deuda externa.
Esto significa, en pocas palabras, que se quedará en el país para "inversión social", término que el gobierno utiliza con frecuencia, sin definir qué obras concretas se materializarán con este dinero. ¿Son las prioridades del Estado las mismas que las de los sectores más necesitados? ¿ Se ha consultado a los sectores populares para saber si las inversiones sociales se realizarán en función de sus carencias básicas? ¿Existe una estrategia coherente para que el dinero no caiga en un saco roto o se desvíe a otros bolsillos?