Tradicionalmente se tomaba el café negro o con leche, pero actualmente la “bebida del diablo”, como antiguamente fue denominada, ha sufrido cambios sustanciales.
El café se ha convertido hasta en sinónimo de estatus. ¿Tiene idea cuántos negocios se cierran tomando un café en un moderno Mall o Coffee Store?.
El café de ahora ya no es la bebida de los abuelitos, sino que su variedad, que va desde los saborizados, helados, orgánico, espumosos o con coñac, ha sumado a consumidores de todas las edades.
Ante el boom de los cafés gourmet o bares de café ya no es tan simple consumir una taza caliente, incluso el nombre de cafetería tiene un significado más moderno y de moda.
Hasta el 2007 unas 400,000 millones de tazas anuales se consumían en el mundo.
El café no sólo sigue marcando el pulso económico del mundo, sino que los estudiosos de tendencias lo están redefiniendo como "producto gourmet" y "concepto joven”.
Las jovencitas prefieren los frapuccino y mochaccino, acompañados con crema batida, con chocolate, con sorbete o galletas. La variedad es infinita.
En Colombia el “tinto”; Venezuela el “guayoyo”; España el “espresso”, en Francia y algunos países de Europa “macchiato”; en Oriente el café turco; en Estados Unidos el coffee mugs, también denominado por ser aguado como “café gringo” y en Panamá un “negrito”, en cualquiera de sus denominaciones, es la bebida tradicional que nunca pasará de moda y por el contrario se seguirá modificando.