El Banco de México endureció su política monetaria por sexta vez en el año, al decretar un aumento en el "corto" a 51 millones de pesos desde 45 millones, tras una inflación inesperadamente elevada en agosto y en la primera mitad de septiembre.
La inflación en la primera quincena de septiembre fue de 0.55%, dijo el Banco de México, central, por arriba del promedio de 0.41% previsto en un sondeo de Reuters entre 19 participantes .
En agosto, el índice de precios al consumidor subió 0.62%, para alcanzar una tasa en 12 meses de 4.82%.
"Continúan las presiones por el lado de los productos agrícolas y pecuarios, los alimentos en general y los energéticos", dijo el banco central en un comunicado con el anuncio, que había sido ampliamente anticipado por el mercado.
"Aunque se espera que el impacto de dichas presiones sea temporal, ello ha contribuido a la percepción de que sería difícil alcanzar la meta de inflación", agregó.
Hasta ahora, la inflación se está alejando cada vez más de su meta anual de 3% con un margen de más/menos un punto porcentual.
Para romper la espiral en las expectativas de inflación, el banco central necesitaba ser muy conservador", dijo Neil Dougall, director global de investigación de mercados emergentes del banco de inversión Dresdner Kleinwort Wasserstein en Londres.
El "corto" es la herramienta que usa el banco central mexicano para restringir la liquidez en el sistema monetario, lo que normalmente conduce a una apreciación de la moneda y a un alza en las tasas de interés.
El Banco de México dijo también que se ha registrado un alza en la inflación subyacente en los últimos meses, particularmente en el subíndice de mercancías, y que las expectativas del público sobre la inflación en 12 meses se han incrementado en las últimas semanas.
El banco central agregó que "además, mientras así lo juzgue conveniente, espera que las condiciones monetarias internas sigan reflejando al menos la mayor astringencia que se anticipa ocurra en los Estados Unidos".