La masiva ayuda, por 25.000 millones de dólares, concedida a Hungría por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Unión Europea (UE) y el Banco Mundial (BM) está destinada a rescatar la economía magiar y convencer a los mercados financieros.
Así lo explicó Anne-Marie Gulde, consejera del FMI, en una rueda de prensa junto a representantes de la UE y del Gobierno húngaro con motivo del anuncio de la ayuda internacional concedida a Budapest.
"Hungría necesita el préstamo del FMI porque sufre las consecuencias negativas de la crisis financiera mundial, pese a las medidas tomadas por el Gobierno en los últimos años para sanear las cuentas públicas", dijo Gulde.
"Hungría fue el primer país que recibió este apoyo porque los problemas relacionados con la crisis le afectaron profundamente y por su alto endeudamiento", añadió.
Respecto al monto del crédito, que sorprendió a los analistas del país, reconoció que es alto "porque quiere ofrecer la seguridad y fomentarla en los mercados financieros".
"El volumen tenía que convencer", subrayó la experta.
Laszlo Keller, secretario de Estado del Ministerio de Finanzas magiar, reconoció que "este es un apoyo fuerte para Hungría", y "sirve para fortalecer la confianza de los inversores, pero tendremos que actuar rápido cooperando con las instituciones internacionales".
"La UE espera que las medidas tomadas por el Gobierno húngaro aparezcan en los proyectos de convergencia de medio y largo plazo", señaló por su parte la representante comunitaria Elena Flores.
"El préstamo se dirige también a reforzar la situación financiera" dijo.