El Gobierno de Bolivia anunció ayer que a mediados de este mes entregará en la frontera a las autoridades de Chile más de 500 vehículos confiscados a contrabandistas y que fueron robados en el territorio chileno.
“En las próximas dos semanas vamos a devolver en la frontera de Chile más de 500 vehículos que nuestro Gobierno con la política de regularización de vehículos indocumentados ha logrado incautar”, informó el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
Los vehículos serán entregados al Gobierno de Chile para que, a su vez, este los devuelva a las víctimas del robo, dijo el alto funcionario boliviano en declaraciones a los medios estatales. Destacó que en los últimos dos o tres años Bolivia “gastó ingentes cantidades de recursos económicos” y modificó la posición territorial de los militares de su Ejército “para contener el flujo de contrabando de Chile hacia Bolivia”.
“El trabajo de la Aduana siempre es insuficiente porque Chile ofrece un boquete al contrabando y no hay voluntad del Gobierno para resolver el problema”, sostuvo Quintana.