La empresa sueca Ericsson puso fin el pasado viernes a la fabricación de teléfonos móviles para concentrarse ahora en el desarrollo de tecnología y equipo de redes para Internet. Sin embargo, esta dramática medida tal vez no le sea suficiente para conservar su puesto de privilegio en un competitivo sector tecnológico golpeado por una notable caída de la demanda.
El plan, dado a conocer el viernes por Ericsson, al registrar una caída de 63 por ciento en sus ingresos en el cuarto trimestre, prevé que la compañía sueca venda sus plantas productoras de teléfonos a otra empresa y entonces contrate a ella misma para que produzca teléfonos con la marca Ericsson.
El grupo sueco, el primer gran fabricante de teléfonos móviles que abandona completamente la producción, comunicó que estaba transfiriendo toda su manufactura telefónica al tercer fabricante mundial de productos electrónicos, Flextronics, de Singapur, que tratará de llevar la unidad de celulares de vuelta a la rentabilidad.
Flextronics International adquirirá las plantas de Ericsson en Brasil, Malasia, Suecia, y Gran Bretaña y partes de una planta en Estados Unidos.
El acuerdo con Flextronics incluirá la transferencia de 4.200 empleados y el despido de otros 700.
El jefe ejecutivo de Ericsson, Kurt Hellstroem, declaró que la medida ahorrará 1.600 dólares anuales en costos a partir del 2002.
La reestructuración muestra el ambiente cada vez más hostil que enfrentan los fabricantes a medida que las ventas de teléfonos móviles se aproximan al punto de saturación del mercado, disminuyen los contratos y se vuelve más dura la pelea por cada cliente.
"Creo que vamos a tener una clara separación entre ganadores y perdedores en el mercado de teléfonos móviles este año", dijo Ilkka Rauvola, analista de la firma Paribas en Helsinki.
Ericsson recortó hasta entre 500 y 540 millones de unidades su pronóstico de crecimiento del mercado global de teléfonos móviles este año, por debajo de lo esperado por el líder mundial, el finlandés Nokia, y el segundo fabricante mundial, el estadounidense Motorola.
Analistas temen que demore más de lo esperado la llegada masivo de los usuarios a los servicios de telefonía móvil de nueva generación con capacidad para Internet, basados en la tecnología GPRS de alta velocidad e incluso otras más rápidas.
Los operadores y los fabricantes de teléfonos celulares han centrado sus esperanzas de grandes ventas en los años venideros en esos proyectos.
Una significativa reducción del ritmo de crecimiento en 2001 podría provocar un cambio de posiciones en el mercado de teléfonos móviles, donde la búsqueda de ganancias impulsaría a muchos a forjar alianzas para beneficiarse de la economía de escala y mantener control de los costos de investigación y desarrollo.
"Ha habido un claro cambio en el mercado en octubre y noviembre y las condiciones para la industria serán más duras este año, por lo que algunas compañías estarán bajo presión creciente para examinar sus modelos de negocio en estas nuevas condiciones del mercado", destacó Rauvola.
Algunos analistas destacan que Nokia, la compañía líder y la más rentable del mercado de teléfonos celulares, y posiblemente Motorola y la alemana Siemens, estarían bien situadas para hacer frente a la tormenta.
Sin embargo, Ericsson, la francesa Alcatel y la holandesa Philips no gozan de las mismas condiciones, subrayan.
Siemens, que competía con Ericsson por el tercer lugar, cree que se beneficiará con la salida de la compañía sueca, al igual que Nokia, comentó Volker Jung, miembro del directorio de Siemens.
"Realmente no entiendo por qué alguien podría retirarse totalmente del negocio.
El costo real de los teléfonos móviles es su desarrollo y mercadotecnia", declaró.
Otros analistas señalaron que los planes anunciados por Ericsson, tras la revelación de resultados peores de lo esperado para el cuatro trimestre de 2000 y la presentación de las proyecciones para 2001, no eran suficientes.
Indicaron que esperaban que Ericsson anunciaría una venta o un pacto con otro fabricante de teléfonos móviles, preferentemente de Asia, donde hay compañías con grandes avances en diseño, manejo de marca e innovaciones, entre ellas las japonesas Sony y Matsushita.
Stephen Gauthier, gerente del Fondo de Tecnologías Globales, anotó que habría preferido un acuerdo de Ericsson con una compañía como Sony, Philips o Siemens.
Las acciones de Ericsson cayeron 11,4 por ciento, y cerraron la sesión en 104 coronas, en la bolsa de Estocolmo. En Wall Street, se derrumbaron un 15 por ciento, 1,94 dólar por acción, hasta 11,06 dólares.