El fabricante sueco de telefonía móvil Ericsson anunció hoy que prescindirá de 1,200 empleados de su división de informática en todo el mundo, la mayoría de ellos en sus centros de Suecia.
La compañía decidió cerrar sus instalaciones en la localidad sueca de Norrkoeping, donde trabajan 120 empleados, y prescindir de otros 600 trabajadores en sus oficinas de Estocolmo, Gotemburgo, Oestersund y Lund. El resto de bajas se producirá en los centros de la compañía de otros países.
La nueva ronda de despidos afecta únicamente a la división de informática y se debe principalmente a que Ericsson decidió utilizar soluciones procedentes del exterior para la gestión de este área. Los recortes de la división de informática forman parte de la nueva estrategia de la compañía dirigida a reducir gastos.
Ericsson -que la semana pasada anunció que tuvo unas pérdidas de 14,500 millones de coronas (1,680 millones de dólares) durante el ejercicio 2002- pretende reducir su plantilla actual de 64,600 trabajadores a menos de 60,000 antes del final de este año.